viernes, agosto 28, 2009

Muchos errores en el libro que presenta a Ida, Darwinius masillae

Ida, el fósil de 47 millones de años que tanto revuelo mediático levantó hace unos meses, promete mucha más polémica. Acaba de salir una reseña en la revista Science, que destroza el libro que dio a conocer al famoso fósil Darwinius masillae.

image Según la reseña de Richard F. Kay, especialista en el origen de los primates, el libro The Link. Uncovering Our Earliest Ancestor, escritor por Colin Tudge y Josh Young, está plagado de errores.

Cuatro de los capítulos del libro fueron escritos por Young, un escritor a sueldo, o sea le dicen de qué quieren que escriba, y él lo hace de una forma amena e interesante. Esos capítulos no aportan mucho, ya que cuentan anécdotas de cómo se consiguió el fósil, de una forma un tanto novelada.

Pero los demás capítulos son más científicos, escritos por Tudge que tiene más experiencia en el campo, pero que comete muchos errores paleontológicos, algunos tan absurdos que es casi inconcebible que nadie se haga dado cuenta.

Según Kay, el libro fue apurado, como todo lo referente a Darwinius, para poder hacer un super debut mediático. Estaban buscando sacar ganancias con un fósil que no descubrieron ni desenterraron, sino que lo compraron a un coleccionista a 750 mil dólares. Había que recuperar el dinero, y no les importó llamarlo el eslabón perdido, el ancestro de los hombres, ancestro de los monos, todo erróneo.

Al parecer Tudge consultó fuentes muy malas para armar el trasfondo del fósil Ida, ya que tienen muchos errores cronológicos. La otra posibilidad es que lo haya hecho a propósito para poder legitimar lo que se había dicho sobre este fósil, que si bien es excepcional por su estado de preservación, no es el ancestro ni de monos, ni de hombres, es un lémur ancestro de los lémures.

El trasfondo climático que describe Tudge para la época en que murió Darwinius es erróneo, se equivoca por 20 millones de años. También se equivoca mucho en la ecología y la evolución de la época. Como por ejemplo fechar al primer mono del nuevo mundo con un error de 6 millones de años, y de los antropoides africanos Apidium por 10 millones de años.

Son errores inconcebibles, es obvio que no se consultó a ningún paleontólogo.

También tiene muchos errores en cuanto a dónde ubican al Darwinius. Ya que pretenden que Ida aporte pruebas de que los antropoides (monos grandes, y nosotros) descienden de los adapiformes.

Pero la interpretación del libro es incompatible con los datos reales que se tienen hoy en día de cómo se separaron los antropoides de los lémures. Darwinius está más cerca de los lémures, así que no puede ser parte del linaje evolutivo de los antropoides, por ende de nosotros.

En resumen, es un fósil de primate muy interesante, pero con nosotros, nada que ver. El libro intenta demostrar lo contrario, forzando las evidencias, cometiendo muchos errores que tal vez son a propósito, justamente para poder llamar al Darwinius ancestro del hombre.

Referencia

Much Hype and Many Errors. Science 325(5944):1074-1075 (2009). Richard F Kay

martes, agosto 25, 2009

El fuego como una herramienta de ingeniería hace 160 mil años

El uso del fuego fue uno de los grandes descubrimientos del género humano. Se cree que ocurrió al menos hace unos 800 mil años, en tiempos del Homo erectus. En un principio aportaba calor, e incluso protección por las noches. Pero la revolución en el uso del fuego fue cuando se empezó a utilizar para manipular las propiedades físicas de muchos materiales, primero la maderal, luego herramientas líticas, y finalmente cerámicas y metales.

heramienta lítica pinacle poin Podría ser que al menos desde hace 164 mil años se aplicaba el calor del fuego a las herramientas para hacerlas más maleables, según un nuevo estudio publicado en Science se demuestra que esta técnica apareció casi al mismo tiempo en que aparecen las evidencias más antiguas de comportamiento simbólico.

Esta evidencia más antigua proviene del yacimiento Pinnacle Point, en Sudáfrica. Se sabe ahora también, que hace 72 mil años se aplicaba el calor al silcrete, un material formado por la disolución en polvo del silicio y re solidificado en una especie de cemento duro.

El tratamiento de las herramientas por medio del calor demandó un conocimiento sofisticado del fuego y una habilidad cognitiva elevada.

Cuando el hombre no podría encontrar materiales líticos de calidad que le dieran un corte ideal tanto en lanzas como en cuchillos, comenzó a generar él mismo ese material de calidad. ¿Cómo? A través de un tratamiento de calor controlado. Las herramientas se entierran bajo un fogón durante un día o más.

Luego de este tratamiento, es más fácil darles la forma, el grosor y el filo deseado. Lo interesante es que las herramientas tratadas con este sistema son fácilmente reconocibles, porque cambia su color al recristalizarse.

El uso del fuego como una herramienta de ingeniería es un paso importante en la evolución del control del medio ambiente por el ser humano. Y al parecer su aparición se dio al mismo tiempo que otras evidencias de comportamiento simbólico. Hace unos 80-70 mil años.

Al poder fabricar herramientas mucho más eficientes, los primeros Homo sapiens habrían podido expandirse hacia climas y ambientes más hostiles.

Por ahora no se ha descubierto que los neandertales utilizasen esta tecnología, pero es pronto para generalizar, ya que en el Homo sapiens apenas se ha descubierto en un sólo yacimiento.

Kyle S. Brown y colegas descubrieron que muchas herramientas de sicrete de Pinacle Point habían sido tratadas con calor para mejorar su calidad. Hay seguridad de que ya existía hace 70 mil años, y creen que restos líticos descubierto y analizados por ellos recientemente, datados en 164 mil años, también habían sido tratados con calor.

Referencia

Fire As an Engineering Tool of Early Modern Humans”. by Kyle S. Brown, Curtis W. Marean, Andy I. R. Herries,  Zenobia Jacobs, Chantal Tribolo, David Braun, David L. Roberts, Michael C. Meyer and Jocelyn Bernatchez. Science 325(5942): 859-862, (14.08.09).

viernes, agosto 14, 2009

Descubren fogón de hace 250 mil años en el País Vasco

EITB

El equipo de arqueólogos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi que trabajan en el yacimiento de Irikaitz, situado en el municipio de Zestoa, ha descubierto una placa de hogar utilizada para hacer fuego hace unos 250.000 años, en el periodo Paleolítico Inferior. Este hallazgo podría arrojar luz sobre la capacidad que el Homo Heidelbergensis tenía para utilizar el fuego.

yacimiento vasco

Según ha explicado el director de estas excavaciones Álvaro Arrizabalaga, se trata de una pequeña estructura circular claramente ''intencionada'' de aproximadamente un metro de diámetro, con componentes de basalto y otro tipo de minerales que tienen cualidades refractarias, lo que los hace idóneos para aprovechar el calor del fuego.

Algunas de estas piedras aparecen ''intensamente quemadas'' y su posterior análisis permitirá hacer una datación más rigurosa sobre el momento en que fueron utilizadas.

Además los restos se encuentran cerca de otra estructura que podría haber sido utilizada como ''paravientos'' o como parte de una choza, una ubicación adecuada para mantener vivas las llamas de una fogata.

Las investigaciones han desvelado que estos seres humanos estuvieron acudiendo a este lugar durante ''milenios'' por alguna razón concreta sobre la que cabe especular con las ventajas que ofrecía este paraje para cazar o con su riqueza en materias primas.

El Homo Heidelbergensis es un antepasado del hombre de Neandertal, de modo que nuestra especie no desciende de él aunque los expertos lo consideran un ser humano.

El reducido número de miembros que integraban sus clanes les permitía trasladarse varias veces al año y montar campamentos provisionales en zonas que conocían y en las que sabían que las condiciones de cada estación les brindaban mayores oportunidades para conseguir alimento, su objetivo principal.

Ahora comienza una larga tarea de laboratorio que puede alargarse más de un año con el fin de analizar detenidamente los hallazgos y llegar a conclusiones más precisas sobre hasta qué punto esta especie dominó el fuego.

Hace 70 mil años se usaba el fuego para templar herramientas

Vía La Nación

Se ha descubierto, en una cueva de Sudáfrica herramientas líticas templadas al fuego, tal como se hace hoy en día para darle más dureza a una herramienta, así lo hacían hace 70 mil años.

la cueva en Pinnacle Point Kyle S. Brown, estudiante de doctorado de la Universidad de Ciudad del Cabo, y colegas informaron ayer en la revista Science que hallaron herramientas de piedra con signos de haber sido calentadas a alrededor de 315 grados Celsius.

Tratar el material de esta forma, probablemente enterrándolo debajo de un fuego, hacía que una piedra fuera más fácil de moldear golpeándola con otra.

Los arqueólogos estaban estudiando varios sitios de la costa sudafricana, con artefactos que datan de hace 72.000 a 164.000 años. A los investigadores les sorprendió encontrar algunas piezas en yacimiento Pinnacle Point con una textura y un color rojizo que no se correspondían con lo que había en el entorno.

Brown, un investigador que fabrica réplicas de herramientas antiguas, dijo que ellos habían observado que las hojas cortantes descubiertas en el sitio, fabricadas de una piedra llamada silcreta, no coincidían con la silcreta obtenida del resto del área. "Nos dimos cuenta de que se nos estaba escapando algo", dijo. Hicieron la prueba de calentar la piedra. "Cuando la sacamos del fuego y le dimos forma comenzó a verse como la que estábamos encontrando en nuestro sitio de excavación", dijo Brown.

Los investigadores tuvieron que demostrar que las herramientas que habían encontrado habían sido calentadas intencionalmente para mejorar su maleabilidad, y no accidentalmente por un incendio o por otras causas.

De modo que hicieron pruebas en algunos de los artefactos, incluyendo una que mostró que las superficies tenían un brillo que se produce sólo cuando la piedra ha sido calentada primero y luego ha recibido su forma.

Brown dijo que el consenso entre los arqueólogos es que el tratamiento sistemático con calor se dio en Europa por primera vez hace unos 25.000 años. Este trabajo, agregó, "ofrece evidencia casi indiscutible" de que el tratamiento por calor existía hace 72.000 años, y tal vez hace 164.000, a pesar de que los científicos necesitan más muestras del período anterior.

Más en Castellano: EL Mundo

jueves, agosto 13, 2009

Los humanos nunca anduvieron sobre las cuatro patas

Los humanos nunca anduvieron sobre las cuatro patas | Ciencia | elmundo.es:

"Los humanos no evolucionaron de un antepasado que andaba sobre los nudillos en la tierra, sino que esa forma de moverse evolucionó de forma independiente en varios simios africanos y, en nuestro caso, los ancestros de nuestra rama evolutiva vivían en los árboles.

A esta conclusión ha llegado un equipo de investigadores británicos, de la Universidad de Duke, después de estudiar los huesos de la muñeca y la mano de casi 250 primates. Su trabajo ofrece una nueva teoría a la polémica en torno a cómo surgió el bipedismo, un debate que surgió en tiempos de Charles Darwin y no ha acabado.

En definitiva, se trata de dos posturas encontradas: los que creen que el antepasado 'prehumano' fue un simio que caminaba con los nudillos en la tierra, como los simios africanos (con quienes tendríamos un ancestro común) y otros son quienes apuestan porque el primer caminante sobre dos piernas escalaba los árboles. Esta conexión es la que los científicos, dirigios por Tracy Kivell, han investigadado en los huesos de fósiles, primates y humanos modernos."

miércoles, agosto 12, 2009

Detalles sobre la dieta de neandertales y sapiens mediante análisis isotópico

Mediante el estudio de los isótopos presentes en los huesos fósiles, se puede saber qué comían nuestros antepasados, como los neandertales y los sapiens arcaicos. Un nuevo estudio publicado en PNAS arroja nueva evidencia sobre la alimentación de estas dos especies.

El estudio, de Michael P. Richards y Erik Trinkaus, demuestra que los neandertales tenían una dieta similar a lo largo del tiempo. Han estudiado fósiles que van de hace 120 a 37 mil años, y su dieta no varió mucho. Eran principalmente carnívoros, y obtenían la mayoría de sus proteínas de grandes herbívoros.

En contraste, los sapiens estudiados, de un período que cubre 40-27 mil años atrás, exhiben un amplio rango de valores isotópicos, con varios individuos mostrando evidencia de que consumían recursos marinos y de agua dulce.

El análisis de isótopos aporta información sobre las fuentes de proteínas ingeridas a lo largo de muchos años del individuo estudiado. No toma en cuenta, sin embargo, alimentos bajos en proteínas que tal vez eran importantes para la dieta, ya que no dejan huella isotópica. Estos alimentos podrían ser de gran contenido calórico, como la miel y vegetales ricos en vitaminas y minerales.

Los autores mismos aclaran en el artículo, que sin embargo hay muchos vegetales ricos en proteínas, o sea que saldrían en el estudio, que no han salido en la dieta ni de neandertales, ni de sapiens.

Otra contra de este método a tener en consideración antes de hacer generalizaciones, es que si bien se puede ver las proteínas que consumían a lo largo de algunos años, no deja huella la ingesta ocasional, o sea una vez al mes, o un mes al año, por ejemplo de peces. O sea que si comían pescado en una época determinada del año, pero el resto del año no, eso no deja huella.

El problema que veo, es que se estudió dos períodos muy diferentes, en ya no importa tanto la especie estudiada, sino el clima y la fauna y flora que había en Europa en esos tiempos. Los últimos neandertales de Gibraltar, de un período similar al de los sapiens estudiados, también tenían una alimentación como la que tenían los humanos modernos.

Referencia

Isotopic evidence for the diets of European Neanderthals and early modern humans. Michael P. Richards  and Erik Trinkaus. PNAS early edition on-line 11.08.09 www.pnas.org_cgi_doi_10.1073_pnas.0903821106

martes, agosto 11, 2009

Evolución del gusto amargo en neandertales y sapiens

Algo que hoy en día no valoramos mucho, el poder sentir sabores amargos, en otros tiempos nos podía salvar la vida, ya que es casi indicativo de que algo es venenoso o dañino. Un misterio evolutivo es que algunos humanos nacen con un defecto genético que le impide poder sentir estos sabores, ahora gracias a un estudio de Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España también sabemos que les sucedía a algunos neandertales.

sapiens y neandertales Dentro del estudio del genoma neandertal, que ya ha dado frutos como la eva mitocondrial neandertal o el conocimiento de los subgrupos sanguíneos, los investigadores del CSIC han logrado analizar un fragmento del gen TAS2R38, el responsable de codificar la percepción de la amargura en los humanos modernos. Pero este gen perteneció a un neandertal descubierto en el yacimiento español de El Sidrón.

“Hemos visto que este individuo tenía la variante causante de la no percepción del sabor amargo en una copia del gen, pero no en la otra. A efectos prácticos, esto significa que era capaz de notar el gusto amargo, pero menos”, dijo Carles Lalueza Fox, investigador responsable del estudio. O sea que necesitaría comer o tomar mucho más de esa sustancia para darse cuenta, algo que podría ser fatal.

“Esto implica, además”, sigue Lalueza Fox, en comunicación con Mundo Neandertal, “que la variante no gustadora del gen TAS2R38 ya estaba presente en los Neandertales y que por tanto habría algunos que, tal como ocurre con los humanos modernos, no notarían el gusto amargo ni siquiera en grandes cantidades.”

“La existencia de individuos que no perciben el sabor amargo es un misterio desde el punto de vista evolutivo. Quizás podría explicarse por algún efecto selectivo que confiriera a los no gustadores alguna ventaja, como poder detectar algún otro compuesto todavía no identificado, pero aún no lo sabemos”, explica Lalueza, que trabaja en el Instituto de Biología Evolutiva (centro mixto del CSIC y la Universidad Pompeu Fabra).

Todo esto no quiere decir que neandertales y sapiens compartieran este gen, y por ende habría ocurrido algún entrecruzamiento, ya que el gen amargo neandertal es diferente.

Se cree que este problema de no sentir el gusto amargo ha evolucionado al menos dos veces, ya que los chimpancés actuales tienen el mismo gen, pero modificado.

Se cree que el tiempo de divergencia para los dos tipos de gen TAS2R38 parecidos, presentes en sapiens y neandertales, es de hace unos 1,5 millones de años, aunque con un largo margen de error, dicen los autores en el artículo publicado en Biology Letters.

O sea que el gen que tenemos nosotros y tuvieron los neandertales, habría aparecido en el género homo antes de que las dos especies se separasen.

Referencia

Carles Lalueza-Fox, Elena Gigli, Marco de la Rasilla, Javier Fortea, Antonio Rosas. (2009). Bitter-taste perception in Neandertals through the analysis of TAS2R38 gene. Biology Letters

domingo, agosto 09, 2009

Louise Leakey y los orígenes del género humano

Dentro del ciclo de charlas conocido como TED, Louise Leakey, ha dado una charla interesante sobre los orígenes evolutivos de la humanidad. Ella parte de la pregunta ¿quiénes somos? Y así nos habla de nuestros remotos ancestros. Muy interesante, pueden elegir los subtítulos en castellano.

¿Quién es Louise Leakey? Una paleoantropóloga que se dedica a buscar las raíces del género humano en África. Proviene de una familia con mucha historia en este campo. 

¿Qué es TED? Es una conferencia anual que define su misión como "ideas que vale la pena difundir" ("ideas worth spreading"). Las charlas, también llamadas TED Talks, cubren un amplio espectro de temas que incluyen ciencias, arte y diseño, política, educación, cultura, negocios, asuntos globales, tecnología y desarrollo, y entretenimiento.

Ahora se hará una TEDx en Buenos Aires, pueden leer sobre ella aquí.

viernes, agosto 07, 2009

Españoles excavaran en la Garganta de Olduvai, en Tanzania

EP

El Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh), en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid, desarrollará entre el 11 y el 17 de agosto labores de investigación en Tanzania, en la Garganta de Olduvai, uno de los yacimientos arqueológicos prehistóricos más importantes del mundo.

   Según informaron a Europa Press fuentes del Cenieh, Alfredo Pérez-González, adjunto a Dirección, y Manuel Santonja, coordinador del programa de Arqueología Espacial del Centro, estudiarán en Tanzania la evolución humana en sus principios a través de los yacimientos de la Garganta de Olduvai.

   Los primeros trabajos de excavación de este yacimiento, situado al norte de Tanzania, cerca del parque nacional del Serengueti, fueron llevados a cabo en los años 50 del siglo pasado por el matrimonio británico formado por Louis y Mary Leakey.

   La estratigrafía de los depósitos de la Garganta de Olduvai está dividida en seis capas desde la base hacia el techo y los depósitos más antiguos datan de algo más de dos millones de años y contienen industrias en piedra en la Capa I, y en la base de la Capa II, que reciben el nombre de Olduvayense (o modo I).

   Este tipo de industrias aparece (hace ya 2,6 millones de años) junto con formas primitivas de un homínido --Paranthropus boisei-- que los Leakey clasificaron como Zinjanthropus boisei, y del primer descubrimiento de un Homo habilis.

   Por su parte en la Capa II aparecen también industrias de tradición Achelense (bifaces) en una cronología estimada entre 1,7 y 1,2 millones de años mientras que los depósitos más recientes están fechados en unos 15.000 años.

   Las tres entidades colaboradoras van a llevar a cabo trabajos dirigidos a la interpretación, en los próximos años, de la evolución del paisaje geoarqueológico así como a una evaluación de los métodos numéricos de datación de las distintas capas de la secuencia estratigráfica, que sean posible efectuar por los científicos y técnicos en los laboratorios de Geocronología del Cenieh.

   El Centro estudia el origen humano en el continente africano y Eurasia, por lo que sus científicos trabajan en estas excavaciones de África Oriental, "cuna de la humanidad", aunque su objetivo principal es el estudio de la distribución de los grupos humanos y sus industrias en Europa, donde la Sierra de Atapuerca es un "hito" en la evolución de las poblaciones humanas que ocuparon desde hace quizás más de 1,5 millones de años nuestro continente.

Las glaciaciones se deberían a cambios en el eje de rotación de la Tierra

EFE

Las glaciaciones periódicas de los últimos 2,5 millones de años fueron causadas por cambios en el eje de rotación de la Tierra y no por la acumulación de dióxido de carbono, afirmó un estudio divulgado hoy por la revista Science.

hielos "La radiación solar fue el desencadenante que comenzó el deshielo. Eso es algo seguro", manifestó Peter Clark, profesor de geociencias de la Universidad estatal de Oregón.

"También hubo cambios en los niveles de CO2 atmosférico y de la circulación oceánica, pero eso ocurrió después y aumentó un proceso que ya se había iniciado", añadió.

Ese cambio modificó los niveles de radiación solar como ocurrió en la última glaciación que comenzó hace unos 26.000 años y se prolongó por más de siete milenios, según el estudio realizado por investigadores de la Universidad estatal de Oregón.

Los científicos aseguran en su informe que el descubrimiento es importante porque ayudará a comprender la forma en que ocurre la reducción de las capas de hielo ante los mecanismos de radiación.

Al traducir el calor de la radiación a lo que se espera de los actuales aumentos en los niveles de gases invernadero los científicos podrán proyectar con mayor precisión la forma en que reaccionarán las capas de hielo, señala el informe.

"Ahora sabemos con mayor certeza cómo respondieron las capas de hielo a la radiación solar y eso será muy útil para comprender lo que nos depara el futuro", dijo Clark.

Los científicos analizaron 6.000 plataformas de hielo con el fin de definir cuándo comenzaron a descongelarse y con ello confirmaron la teoría planteada hace más de 50 años de que la causa de las glaciaciones fueron causadas por los cambios en la rotación terrestre.

Según Clark, esas modificaciones que alteran el ángulo de la radiación solar se deben a la influencia gravitatoria sobre la Tierra de los planetas mayores como Júpiter y Saturno.

De acuerdo con los científicos, en algún momento del actual período interglaciar en el que nos encontramos volverán a producirse las condiciones que llevaron a la última glaciación.

Clark manifiesta que ese lentísimo proceso se ha acelerado debido a la presencia de los gases invernadero en la atmósfera y lo que ha ocurrido en los últimos 200 años habría ocurrido antes en varios milenios.

"Una de las grandes preocupaciones ahora es la forma en que responderán las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida ante el calentamiento global y cómo aumentarán los niveles oceánicos", manifestó el científico.

miércoles, agosto 05, 2009

Descubrieron esqueleto neandertal articulado en España

Interesante, La verdad:

Después de 18 años de investigaciones, el yacimiento paleo antropológico de la Sima de las Palomas, en el Cabezo Gordo de Torre Pacheco, sigue proporcionando una valiosa información sobre los antepasados de la comarca y de la Región.

El director de la investigación, Michael Walker, ha desvelado hoy que en las excavaciones se han encontrado más de 150 piezas de huesos y dientes pertenecientes al hombre fósil europeo denominado Hombre de Neandertal. Los restos corresponden a diez individuos de todas las edades, desde bebés y niños hasta adultos.

Otro hallazgo que tendrá gran repercusión internacional según Walker es el de un esqueleto articulado de un Neandertal adulto.

Estos restos, que pueden tener unos 50.000 años, se encuentran embebidos en un conglomerado cementado y para el laborioso trabajo de separar y limpiarlos en el laboratorio se cuenta con el asesoramiento de expertos del Natural History Museum de Londres.

Según Walker, este esqueleto articulado, junto a los demás, fue sepultado por un proceso que tal vez no fuese completamente natural. Y es que la excavación ha demostrado la presencia de un intenso fuego pretérito, encendido sobre una superficie de piedras que recubren otro conglomerado. Todo ello permitirá saber más de cómo los neandertales enterraban a sus muertos.

Walker también ha denunciado que en el laboratorio han sufrido tres robos, y ha demandado más atención de la policía municipal de Torre Pacheco.

Australopitecus con brucelosis hace 2,4 millones de años

Al parecer nuestro gusto por la carne se puede rastrear hasta uno de nuestros parientes más antiguos: el Australopithecus africanus. Según un estudio reciente, publicado en PLoS ONE, se descubrió una infección bacteriana en una vértebra fósil de australopiteco que normalmente se suele contraer al comer carne o productos lácteos.

Vértebra de australopitecus con brucelosis Según el autor principal del artículo, Ruggero D'Anastasio, se trataría de la muestra fósil más antigua de una enfermedad infecciosa en un hominino. D'Anastasio es paleoantropólogo de la Universidad estatal Gabriele d'Annunzio, de Italia.

La enfermedad descubierta es la brucelosis. Y fue descubierta en un fósil de A. africanus descubierto en los años 70 en las cuevas de Sterkfontein, Sudáfrica. Son dos vértebras, datadas en 2,4 millones de años, pertenecientes a un macho de edad avanzada, que presentaban lesiones puntuadas visibles.

En un principio se había pensado que se trataba de algún daño propio de la edad avanzada, pero luego de someter el fósil a rayos X y escaneo electrónico, D'Anastasio descubrió detalles suficientes para sugerir que la mejor explicación para esa lesión es la brucelosis.

Esta enfermedad produce síntomas similares a la gripe, en humanos, pero si llega a los músculos o a los huesos producen un daño similar al visto en las vértebras de australopiteco.

Es imposible determinar cómo contrajo el australopiteco esta enfermedad, pero en la actualidad esas enfermedades suelen provenir de un ungulado, como por ejemplo caballos, cabras, cebras o antílopes. Se puede transmitir a través de la leche de estos animales, o al consumir carne de ellos.

D'Anastasio explica que algunos tipos de brucelosis suelen provocar abortos, por lo que los australopitecos podrían haber comido los tegidos fetales de los ungulados. Según opina él, la carne seguro era sólo un alimento ocasional en los africanus.

Vía NewScientist

Referencias

 Possible Brucellosis in an Early Hominin Skeleton from Sterkfontein, South Africa Ruggero D'Anastasio, Bernhard Zipfel, Jacopo Moggi-Cecchi, Roscoe Stanyon, Luigi Capasso. PLoS ONE (DOI: 10.1098/rspb.2009.1027)