miércoles, abril 21, 2010

¿Neandertales entre nosotros?

Podría venir desde la genética la explicación de qué sucedió con los neandertales, que tanto debate genera en la paleoantropología. Según un estudio reciente presentado en la reunión anual de la American Association of Physical Anthropologists, los neandertales se habrían cruzado con nuestros antepasados sapiens, y podrían haber sido “absorbidos” genéticamente.

image En un análisis genético de unas 2000 personas de diversas partes del mundo, se han encontrado evidencias de que todavía hay algo de material genético neandertal, prueba de que se dio un intercambio genético en el pasado entre sapiens y neandertales.

Las reuniones de la American Association of Physical Anthropologists se caracterizan por la presentación de investigaciones en curso, que todavía no han presentado formalmente sus resultados en una publicación. Se presentan allí para el debate con la comunidad de antropólogos, arqueólogos y paleoantropólogos. Este año se ha realizado en Albuquerque, Nuevo México, Estados Unidos.

Según dice Jeffrey Long, antropólogo genetista de la Universidad de Nuevo México, y director del grupo que realizó el estudio, “esto significaría que los neandertales no desaparecieron por completo”. Habría un poco de neandertales en casi todos los humanos actuales.

El estudio se llevó a cabo en 1983 individuos de 99 poblaciones diferentes provenientes de África, Europa, Asia, Oceanía y América. Analizaron 614 posiciones microsatélite, que son secciones del genoma que pueden ser usadas al estilo de huellas dactilares. Luego crearon un árbol para explicar la variación genética observada en esos microsatélites. Y la mejor forma de explicar las variaciones que vieron es que al menos se dieron dos períodos de intercambio genético entre Homo sapiens y una especie arcaica como por ejemplo el Homo neanderthalensis.

Los investigadores utilizaron tanto la genética como la información que se tiene del registro fósil para localizar esos dos momentos de encuentro de poblaciones en los que se habría dado un intercambio genético. Según deducen, habría sido uno hace 60 mil años en el este del Mediterráneo, y otro 45 mil años atrás en el este de Asia.

Esos dos eventos habrían ocurrido luego de que los Homo sapiens comenzaron a salir de África, evento documentado por los fósiles y la genética hace unos 60 mil años. Esto se deduce también porque no se descubrió evidencia de otras poblaciones arcaicas en los genomas africanos.

Lo que indica que sólo se dieron intercambios en las poblaciones de fuera de África. El evento del Mediterráneo sería con los neandertales y el de Asia sería con los descendientes de Homo erectus asiático, o tal vez del Homínido X.

El equipo del famoso genetista Svante Pääbo del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, encargados del proyecto Genoma Neandertal, han anunciado que para dentro de poco podrán anunciar que han terminado de secuenciar el genoma completo de un neandertal. Ya han mostrado el primer borrador, y faltaría que publiquen los resultados y un análisis completo de esos genes que han secuenciado.

También con este material en mano se podrán hacer muchos estudios, incluso una prueba completa de hipótesis como la de estos científicos de Nuevo México.

Por ahora todos los resultados del equipo del Genoma Neandertal, no mostraban evidencias de que hubiese existido un intercambio genético entre neandertales y sapiens. Pero la prueba definitiva vendrá una vez se tenga el genoma completo.

Fuente: Nature

miércoles, abril 14, 2010

El misterio del Homínido X

Mi nota en Futuro sobre el nuevo linaje genético. Más abajo un comentario que hicieron sobre la misma:

El misterio del Homínido X. Página/12 :: futuro:
"Científicos alemanes lograron extraer ADN de un fragmento de dedo meñique descubierto en Siberia, de unos 40 mil años de antigüedad. Tras el análisis de ese ADN, se dieron cuenta de que no era de ninguna especie humana conocida hasta ahora, sino que pertenece a un nuevo tipo de linaje genético".

Knight Science Journalism Tracker
ADN mitocondrial en esta historia, y utilizado para analizar los restos de un supuesto neandertal y descubrir que podría tratarse de una especie desconocida. Lo que hicieron científicos alemanes en Siberia, y está explicado magníficamente en el suplemento futuro de Página 12 por Martín Cagliani: “El misterio del homínido X”. Los restos encontrados podrían terminar siendo de un heidelbergensis y convertirse en un descubrimiento menor, pero Martín hace un amplio contexto del hallazgo, y regala un dinámico relato al lector.

Más en Homínido X.

lunes, abril 12, 2010

Australopitecus sediba tiene trozos de cerebro fosilizado

Australppithecus sediba sigue sorprendiendo. El nuevo homínido dado conocer en Science la semana pasada, está probando ser un fósil excepcional en todo sentido. No sólo el A. sediba está representado por individuos fósiles muy completos en materia de huesos, sino que ahora nos enteramos que hasta podría tener tejidos blandos fosilizados. Así lo muestra una microtomografía que le fue tomada en Francia.

image Uno de los individuos conservados de A. sediba era un varón de unos 13 años de edad, cuyo cráneo se preservó muy bien, tanto que parece guardar algo en su interior. Por eso el grupo descubridor, al mando de Lee Berger, decidió explorarlo por dentro, pero sin destruirlo.

Para ello se valieron del sincrotrón de rayos X que toma microtomografías ubicado en Grenoble, Fracia. Este sincrotrón ha sido utilizado por un grupo liderado por el paleoantropólogo francés Paul Tafforeau para revolucionar el estudio de los fósiles.

Esto gracias a que el sincrotrón permite a los científicos visualizar el interior de un bloque fósil, a veces hasta con una escala de un micrón, sin tener que romperlo para abrirlo, con un contraste, una sensibilidad y una resolución muy superiores a los que ofrecen las máquinas de rayos-X convencionales..

Al principio se usaba para estudiar dientes fósiles, además de desarrollar la creación de imágenes mediante luz sincrotrón para la paleontología.

No es habitual que los fósiles de gran valor histórico y científico se trasladen de un lugar a otro. Sin embargo, el pasado febrero este valioso fósil de 1,9 millones de años se transportó de Johannesburgo al ESRF para someterlo a una extensa investigación de dos semanas de duración. Además del cráneo, se analizaron numerosos fragmentos del esqueleto, que suponen casi el 40% del cuerpo entero.

Uno de los aspectos clave del análisis fue el estudio detallado de dientes del fósil. El estudio de las líneas internas de crecimiento podría proporcionar la edad precisa del sujeto en el momento de su muerte.

Los científicos no extrajeron la matriz pétrea entera del cráneo, un procedimiento que en el pasado se ha realizado en todos los demás cráneos de homínidos para prepararlos para su estudio científico.

Los rayos-X penetraron a más profundidad en la roca para encontrar cualquier traza fosilizada de lo que había ahí hace 1,9 millones de años. Este análisis permite además conservar partes intactas para las generaciones venideras.

Al comparar su edad real con su nivel de desarrollo (equivalente a un humano moderno de 13 años), se podría obtener información valiosa sobre el patrón de vida de hace 1,9 millones de años. Los investigadores también han observado una zona amplia de menor densidad que podría apuntar a la existencia de un resto de cerebro tras su descomposición bacteriana.

El análisis de los terabytes de datos no ha hecho más que comenzar, pero la visualización preliminar del cráneo completo que ya está disponible, muestra interesantes detalles; entre ellos, huevos fosilizados de insectos cuyas larvas se podrían haber alimentado de la carne del homínido después de su muerte.

Los resultados preliminares, aún inéditos, muestran la presencia de lo que podrían ser huevos fosilizados de insectos e indicios de un posible resto de cerebro del homínido.

Vía SINC Más en Livescience y ScienceDaily

jueves, abril 08, 2010

Australopithecus sediba, el fósil de Malapa

La semana pasada les adelantamos una noticia que iba a dar que hablar, un nuevo fósil que se decía era intermedio entre Australopitecos y Homo habilis. Se lo conoció brevemente como homínido de Malapa, pero ahora ya tenemos un nombre: Australopithecus sediba, el nombre de especie significa arroyo natural en sesotho. Fue dado a conocer hoy en Science, y viene a echar mucha luz y nuevas incógnitas sobre el origen del género humano.

Australopithecus sediba

El Australopithecus sediba fue descubierto en agosto de 2008 en la cueva de Malapa, una cueva de piedra caliza, ubicada apenas a 15 kilómetros del sistema de cuevas de Sterkfontein, cerca de Johannesburgo, Sudáfrica. Según sus descubridores podría ser un ancestro directo del género humano.

Este nuevo homínido está representado por dos individuos bastante completos, un varón juvenil, y una mujer adulta. Pero aparte de estos dos especímenes, se descubrieron dos individuos más de de A. sediba, un infante y otra mujer adulta, pero todavía no han sido publicados.

La mujer se identificó gracias a la forma de su mandíbula y de la cadera, y un análisis de los dientes se pudo calcular la edad entre 20 y 30 años, al momento de su muerte. El varón tendría unos 12 años. Lo más probable es que fuesen conocidos e incluso parientes, ya que el momento de su muerte se calcula entre horas y semanas de diferencia.

Tenían brazos más largos que los de un humano actual, pero con rostro más parecido al humano que al de los Australopitecos. Medían más o menos un metro veinte de altura, y la mujer habrá pesado unos 33 kilos, mientras que el joven unos 27. El cerebro del joven medía entre 420 y 450 centímetros cúbicos (el de un humano actual promedia entre los 1200 y 1600).

Según el descubridor Lee Berger, de la Universidad de Witwatersrand, los fósiles tienen una mezcla de características, con algunas más parecidas a australopitecos, o sea más simiescas, y otras más cerca del género humano.

El cerebro, por ejemplo “pareciera ser más avanzado que el de los australopitecos”, dice Berger. Tiene características que “tienden a atribuirlo a los primeros miembros del género Homo”.

También el rostro acerca al Australopithecus sediba hacia el género humano, ya que tiene dientes pequeños y una nariz proyectada. Al mismo tiempo tiene brazos muy largos, tanto como los de un orangután actual, similar a los de otros australopitecos.

Otra característica más arbórea son sus dedos, que están curvados, una adaptación a trepar. Pero a la vez son cortos los dedos, como en los humanos.

Las piernas son largas, y los tobillos parecen ser intermedios entre los primeros homínidos y los humanos modernos. La cadera y pelvis se acerca más a la estructura del Homo erectus, según Berger y colegas. Todo esto indica que A. sediba podría caminar de forma erecta y con zancadas, una forma más eficiente de caminar y correr.

No hay un dimorfismo marcado, o sea hembra y macho son similares en tamaño, y su forma física es idéntica, lo que también lo acerca a la familia humana, y lo aleja de los australopitecos.

Esto también podría indicar, según los autores del estudio, que tenia un comportamiento socia en el cual no hay necesariamente un macho que domina sobre un harem, y donde son más cooperativos los machos, en vez de luchar entre sí por las hembras.

Fueron datados por una combinación de técnicas que dan una datación aproximada de 2 millones de años. Un método radiométrico conocido como Uranio-Plomo arrojó unas fechas entre 2,024 y 2,026 millones de años del estrato inmediatamente inferior al de los fósiles. Otro paleomagnético del mismo estrato de los fósiles sugiere que tendría una antigüedad de entre 1,95 y 1,78 millones de años.

¿Homo o Australopithecus?

No sólo las características lo ubican muy cerca tanto de australopitecos como de los primeros humanos, sino también la fecha en que vivieron, ya que los fósiles más antiguos de Homo habilis, por ahora el primero de nuestro género, tienen unos 2,3 millones de años. Lo que podría indicar, según los autores, que es un ancestro inmediato del género humano.

El A. sediba podría mediar en la controversia que se venía dando en paleoantropología sobre el origen del género Homo. Algunos decían que podría tener su cuna en Asia, por el fósil Homo georgicus, que tiene 1,8 millones de años y fue descubierto en el Cáucaso. Pero el sediba llevaría nuevamente el origen de los humanos a África, y más específicamente a Sudáfrica.

Cabe una aclaración: NO es un eslabón perdido. Es tan sólo un fósil más. La evolución no puede representarse como una cadena, y cada especie como un eslabón. Si así fuese cada nueva especie que se descubra, sea la que sea, tendría derecho a ser llamada el eslabón perdido. Pero la evolución sería más práctico imaginarla como un árbol o un arbuso, y cada especie como una rama.

Según opinan los descubridores, podría ser descendiente de Australopithecus africanus, el cual vivió entre 2 y 3 millones de años atrás, y que hasta la fecha se creía el ancestro más directo y reciente del género Homo del que formamos parte. El A. sediba se aleja del Australopithecus afarensis y de otros australopitecos.

Ambiente en el que vivían

Según cuentan quienes estudiaron al fósil y la cueva en la que fueron descubiertos, vivían en un ambiente muy similar al que se ve hoy en día en la zona. Planicies con valles boscosos.

Se cree que los dos individuos de A. sediba murieron al mismo tiempo, tal vez cayendo a la cueva, que antes tenía una entrada vertical. Y fueron sepultados poco después por una pequeña inundación que los cubrió de sedimentos. Razón por la cual hoy en día podemos estudiarlos, sino seguramente habrían desaparecido por completo, y no se habrían fosilizado.

Junto a los australopitecos, se descubrieron otras 25 especies animales, incluyendo hienas, perros salvajes, tigre dientes de sable, gatos salvajes, caballos, antílopes, conejos, etc.

Todos los fósiles fueron preservados en una sustancia parecida al concreto, un sedimento muy duro, y difícil de trabajar para los paleontólogos.

Un dato anecdótico es que Berger y colegas usaron Google Earth para descubrir el sistema de cuevas en el que podría haber fósiles interesantes, y fue luego el hijo de Berger Matthew, apenas un niño, quien dio con el A. sediba.

Science

Más Información

Australopithecus sediba

Australopithecus sediba

miércoles, abril 07, 2010

Un estudio vincula la excentricidad y los ciclos glaciales de 100 000 años

¡Muy interesante! ¿Alguien que tenga acceso al paper querrá compartirlo?, muero por leerlo!

Ciencia Kanija » Un estudio vincula la excentricidad y los ciclos glaciales de 100 000 años:
"Un nuevo estudio publicado en Nature Geoscience ha descubierto más pruebas que vinculan los cambios regulares en el ciclo orbital de la Tierra con el clima del planeta.

El nuevo análisis de núcleos de sedimentos oceánicos de 57 lugares de todo el mundo sugieren que el patrón del cambio en el clima a lo largo del último millón de años probablemente implica complejas interacciones entre distintas partes del sistema climático, así como con tres sistemas orbitales distintos: excentricidad, inclinación y “precesión” o un cambio en la orientación del eje de rotación."

domingo, abril 04, 2010

El homínido de Malapa

Editado (8/4/2010): Australopithecus sediba

Están por dar a conocer un fósil muy importante para la paleoantropología, según parece, pero algún periodista inescrupuloso quebró un embargo noticioso y largó el chisme antes de tiempo. Se puede ver en varios periódicos que se hacen eco de una noticia de The Telegraph que al parecer han descubierto en Sudáfrica, en Malapa, el esqueleto de un niño homínido de 2 millones de años de antigüedad que podría ser intermedio entre los Australopitecos y Homo habilis, eso dice la noticia.

Fue descubierto por Lee Berger, de la Universidad de Witwatersrand, Sudáfrica, al parecer en las cuevas del sistema Sterkfontein, conocido como la cuna de la humanidad por haber arrojado tantos fósiles de homínidos. Apareció más exactamente en la cueva de Malapa, en 1994.

Se habría encontrado un cuerpo bastante completo, con la mandíbula completa, con dientes y todo, unida al cráneo completo, la espina dorsal, pelvis y huesos de las piernas. Al parecer no de un único individuo, sino de varios.

No dice mucho la noticia, más que informar desinforma, ya que hablan del eslabón perdido que tanto les gusta a los periodistas y que es un mito, como bien sabrán lo lectores de Mundo Neandertal.

El paleoantropólogo John Hawks parece saber un poco sobre el tema, pero no mucho, al menos dijo que el fósil sería el de Malapa, y que podría llegar a salir en el próximo número de Science.

Me pareció interesante compartir con ustedes esta primicia que largaron antes de tiempo para que estemos preparados, se lo anunciará este miércoles. Si enteran antes de mí de algún detalle extra, avisen por aquí.

Lo que hay hasta ahora:

EDITADO (5/4/10): Ya empezaron a hacerse eco en castellano de lo que parece una noticia prometedora, al menos está interesante que le den valor antes de saber incluso de qué se trata. ¡Cómo vende el "Eslabón Perdido"!