lunes, febrero 26, 2007

Nueva fecha para la separación entre homínidos y chimpancé

Según un nuevo estudio genético la separación entre homínidos y el resto de los primates habría sido hace 4 millones de años.

En el estudio, publicado en Plos Genetics (se descarga completo gratis), los científicos Asger Hobolth, Ole F. Christensen, Thomas Mailund y Mikkel H. Schierup, realizaron una comparación del ADN de humanos modernos y chimpancés, y encontraron que el ancestro común vivió hace 4 millones de años, y lo hizo en una comunidad formada por entre 30 mil y 100 mil individuos.

Este estudio no encaja con el registro fósil, en el cual podemos encontrar restos de homínidos bípedos de 6 millones de años, o sea que la separación entre homínidos y el resto de los primates tiene que haber sido entre los 6 y 10 millones de años antes del presente. Y como es sabido los chimpancé no son bípedos.

Vía Agorasaurus


Referencia
Hobolth A, Christensen OF, Mailund T, Schierup MH (2007) Genomic Relationships and Speciation Times of Human, Chimpanzee, and Gorilla Inferred from a Coalescent Hidden Markov Model. PLoS Genet 3(2): e7 doi:10.1371/journal.pgen.0030007

sábado, febrero 24, 2007

Arqueólogos descubren un resto de cráneo humano de 130 mil años

Se ha descubierto un parietal humano de 130 mil años en Cova del Bolomor, cueva situada en Tavernes de la Valldinga (Valencia, España). En la cual se habían descubierto los indicios de fuego más antiguos de Europa.

Según se dice en Solociencia:

Este descubrimiento se ha efectuado en el nivel XIII de la excavación, que corresponde al período de hace entre 250.000 y 300.000 años. Previamente, en el año 2001, y en el nivel XI de la excavación, se había localizado otras hogueras correspondientes a hace unos 150.000 años.

"Es una pieza fundamental para estudiar la evolución humana en Europa”, aseguró en otros medios Juan Luis Arsuaga, el director de Investigación de Atapuerca y catedrático de Antropología Humana de la Universidad Complutense de Madrid.

El hallazgo fue presentado en la sede del Museu de Prehistoria de Valencia, a cuya colección pertenece el fósil. Durante su intervención, Arsuaga subrayó el “interés notable en el ámbito internacional” que presenta el parietal de Bolomor –que se encuentra incrustado en un bloque material brechoso– ya que está datado en una época poco conocida a causa de la “escasez de restos humanos que existe”.

Y seguimos con la noticia en Las Provincias:

No obstante, “queda mucho por saber” del que los científicos han bautizado como neandertal arcaico, que vivió en el tránsito del Pleistoceno Medio y el Superior, un momento “para el que hay pocos registros”, insistió Arsuaga, que comentó que en estos momentos está trabajando en una excavación en Madrid de la misma datación pero donde únicamente han aparecido dos dientes.

Además, climáticamente, este fósil se encuentra “en el anterior período interglaciar”, un momento cálido, por lo que en el Bolomor han aparecido restos de especies como el macaco, el hipopótamo o el rinoceronte. Por estos motivos, “este descubrimiento aparecerá en todos los catálogos y trabajos que se realicen sobre la evolución humana en Europa”, aseveró el experto.

Juan Luis Arsuaga llamó asimismo la atención sobre el lugar donde ha aparecido el parietal, la Cova del Bolomor, que constituye junto a otros dos yacimientos valencianos, el de Malladetes (Barx) y Parpalló (Gandia) conforman “un conjunto que me atrevería a comparar con el de Atapuerca”, afirmó.

Por su parte, Helena Bonet, directora del Museo de Prehistoria, explicó que el hallazgo se produjo al estudiar uno de los bloques de material brechoso que rodaron al pie de la cavidad de la cueva a consecuencia de las extracciones mineras que se realizaron a finales del siglo XIX e inicios del XX y que fueron recogidas en 1982 para custodiarlos en el Museu de Prehistoria. Tras la creación del Gabinete de Fauna Cuartenaria del museo en el año 2000 comenzó el estudio exhaustivo de este material, que ha dado como resultado el descubrimiento del parietal.

Inocencio Sarrión, responsable de este departamento, ha publicado ya un artículo sobre el cráneo en la revista ‘Archivo de Prehistoria Levantina’ pero “aún quedan muchas decisiones que estudiar y tomar”.

Se dice en el periódico El País :

En realidad, el fósil craneal estaba en el Museu de Prehistòria desde 1982. A pesar de documentarse su valor prehistórico ya en el siglo XIX, la Cova de Bolomor había sufrido primero extracciones minerales y en la década de los treinta explosiones de una cantera muy cercana. De modo que bloques de material brechoso habían rodado cueva abajo y se encontraban esparcidos por los alrededores, explicó Bonet. En 1982 fueron recogidos y llevados al museo. Tras la creación en 2000 del Gabinet de Fauna Quaternària comenzó el estudio exhaustivo de este material.

viernes, febrero 23, 2007

Chimpancés actuales cazan con palos afilados

Unos científicos observaron a un grupo de Chimpancés cazar con palos, seleccionados y afilados ellos mismos (con sus dientes). Esto aporta nuevo material para el estudio de nuestros antepasados homídos, ya que no podemos contar con evidencias del uso de madera en los Homo antiguos o en los Australopitecos, pero a la luz de este descubrimiento habría que plantearse que seguramente las utilizaban, y tal vez mucho antes de comenzar a usar herramientas líticas. Y otro tema a tener en cuenta es que las que salen de cacería son las hembras y los más jóvenes. Esto replantearía toda la teoría del hombre cazador, y la mujer recolectora.

Los dejo con la noticia de El Mundo y con un post de Paleofreak que aporta más enlaces, videito sobre el tema incluido. (También en La Nación)


SE TUVIERON QUE ADAPTAR A UN AMBIENTE MÁS DURO
Unos chimpancés cazadores con lanzas abren una nueva perspectiva de la evolución humana

REUTERS

WASHINGTON.- El uso de herramientas por algunos animales no es nada nuevo, pero un estudio ha desvelado que un grupo de chimpancés utiliza regularmente lanzas fabricadas por ellos mismos para cazar animales nocturnos. Este hecho demuestra un nivel intelectual tipificado habitualmente como propio de los primeros parientes de los seres humanos.

Quizá sea aún más intrigante que sólo las hembras crearon y usaron estas lanzas de madera, señalaron Jill Pruetz y Paco Bertolani, de la Iowa State University. Bertolani afirma que vio a una chimpancé adolescente utilizar una lanza para apuñalar a un gálago mientras dormía dentro de un hueco de un árbol. Después de matarlo, lo sacó y se lo comió.

Pruetz y Bertolani, actualmente en la Cambridge University de Gran Bretaña, realizaron su observación en una comunidad de chimpancés del sudeste de Senegal. Los primates aparentemente tuvieron que inventar nuevos modos de abastecerse de comida debido a que viven en una zona inusual para su especie, desvelan los investigadores en la revista 'Current Biology'. "Esta es simplemente una forma innovadora de tener que adaptarse a un ambiente bastante duro", dijo Pruetz en una entrevista telefónica.

Los chimpancés deben bajar de los árboles para conseguir alimentos y descansar en cuevas con una temperatura más suave y fresca durante la temporada de calor. "Esto es similar a lo que decimos sobre los primeros homínidos, que habrían vivido hace unos seis millones de años y que fueron básicamente los precursores de los seres humanos", agregó Pruetz.

En términos genéticos, los chimpancés son los parientes vivos más cercanos de los seres humanos, ya que comparten más del 98 por ciento de nuestro ADN. Los científicos creen que los precursores de los chimpancés y los humanos se separaron de un ancestro común hace unos siete millones de años.

Los chimpancés son conocidos por emplear herramientas para abrir nueces y alcanzar termitas. Algunas aves emplean herramientas, como también lo hacen otros animales, como los gorilas y los orangutanes, entre otros. Pero el uso sofisticado de una herramienta para cazar nunca se había visto.

Pruetz pensó que era una casualidad que Bertolani hubiese visto a la chimpancé adolescente cazar y comer al gálago. Sin embargo, la experta luego vio casi lo mismo. "Observé la conducta en el curso de 19 días casi diariamente", explicó Pruetz.

Unas armas hechas y utilizadas por las hembras

Los chimpancés eligen una rama, le sacan las hojas y ramillas, la recortan a cierto tamaño y luego mastican las puntas hasta determinado lugar. Posteriormente, utilizan esa rama para punzar donde se supone que están durmiendo los gálagos. Aún no es un método de caza muy exitoso. Los expertos sólo vieron a uno de los chimpancés cazar su presa.

Pruetz indicó que los chimpancés machos nunca usaban lanzas. La especialista cree que los machos emplean su mayor fuerza y tamaño para agarrar comida y matar a presas más fácilmente, por lo que a las hembras les queda lidiar con otros métodos.

La caza con lanzas se produjo cuando el grupo estaba buscando comida en conjunto, nuevamente una conducta poco habitual en los chimpancés, que podría causar una mayor competencia entre hembras y machos, explicó Pruetz. "Quizá fueron ellas las que inventaron las herramientas de caza", señaló la experta.

"La observación de que la caza individual con herramientas incluye a hembras y chimpancés inmaduros sugiere que deberíamos replantear las explicaciones tradicionales de la evolución de este tipo de conducta en nuestro propio linaje", afirma Pruetz en su artículo.

"Los múltiples pasos dados por los chimpancés para fabricar las herramientas para alcanzar a su presa requieren el tipo de previsión y complejidad intelectual tipificado habitualmente como propio de los primeros parientes de los seres humanos", concluye la investigadora.

martes, febrero 20, 2007

Rápidos cambios climáticos originaron innovaciones tecnológicas hace 50 mil años

Una cambio rotundo en el clima y la ecología habría sido de suma importancia en el destino de los humanos que vivieron en el hemisferio norte durante el período que va de 50 a 30 mil años. Estos cambios habrían sido los que originaron las innovaciones tecnológicas del Paleolítico Superior, según un estudio publicado en Trends in Ecology & Evolution.

Ayer hablamos de otro paper que trata el mismo tema, ambos tienen a Clive Finlayson como autor, quien había descubierto los restos muy recientes de neandertales en Gibraltar. En este artículo Finlayson y José S. Carrión examinan a los neandertales y a los humanos modernos de aquel momento desde un punto de vista biológico y cultural, en relación con el cambio ecológico. La Península Ibérica sería una sabana por aquellos tiempos.

"Un examen de la distribución del auriñacience", dicen los autores en sus conclusiones, "y de las industrias transicionales de Europa y África del norte en este período revelan una llamativa correspondencia entre las locaciones y la presencia de marcados límites fisiográficos". Y siguen: "Alternativamente, las innovaciones tecnológicas del llamado Paleolítico superior puede se entendido como respuesta a vivir en vastos espacios abiertos en vez de ser consecuencia de una revolución cognitiva asociada con un cambio evolutivo".

Referencia

"Rapid ecological turnover and its impact on Neanderthal and other human
populations". Trends in Ecology & Evolution, In Press, online 14 February 2007. Clive Finlayson and José S. Carrión

lunes, febrero 19, 2007

Entrevista a Jane Goodal, primatóloga famosa

'Los chimpancés pueden ser muy agresivos, pero ellos no destruyen su medio ambiente' | elmundo.es

PABLO JÁUREGUI

BARCELONA.- La prestigiosa primatóloga, ganadora del Príncipe de Asturias de Ciencia en 2003, acaba de publicar en España 'Otra manera de vivir', una obra donde propone una "revolución civil" contra la comida basura, el maltrato a los animales y el grave deterioro del medio ambiente.

Jane Goodall es una mujer cargada de títulos. Entre muchas otras cosas, es Dama del Imperio Británico, Embajadora por la Paz de Naciones Unidas y Premio Príncipe de Asturias de Ciencia del año 2003. Sin embargo, quizás por el hecho de haber pasado más de cuatro décadas en la selva africana conviviendo con chimpancés, nada de esto se le ha subido lo más mínimo a la cabeza.

Goodall es, sin lugar a dudas, la primatóloga más prestigiosa de todos los tiempos, pero basta pasar un minuto con ella, junto al mono de peluche que le acompaña a todas partes, para darse cuenta de que representa el polo opuesto del clásico científico endiosado que se pasa la vida subido sobre un pedestal de arrogancia.

Desde hace más de tres décadas, esta incansable mujer -a la que algunos cariñosamente llaman Lady Chimpancé- viaja 300 días al año para transmitir por todo el planeta su mensaje de alarma sobre la destrucción del medio ambiente y el riesgo de que puedan desaparecer para siempre esos grandes simios cuyo complejo comportamiento desentrañaron por primera vez sus pioneras investigaciones.

Con este objetivo en mente, en 1975 fundó el Instituto Jane Goodall para la Investigación, la Educación y la Conservación de la Vida Salvaje, que ya tiene sedes en más de 28 países, y que próximamente se establecerá en España.

El viernes, invitada por la Obra Social de la Fundación La Caixa, Goodall presentó en Barcelona 'Otra manera de vivir' (ed. Lumen), el nuevo libro en el que promueve una "rebelión cívica" contra la comida basura, la crueldad hacia los animales, y el deterioro del medio ambiente.

PREGUNTA.- Los periódicos de cada mañana presentan un panorama más bien desolador de nuestra especie: guerras, asesinatos, hambre, pobreza, el cambio climático... ¿Es la sociedad de los chimpancés más agradable que la de los seres humanos?

RESPUESTA.- (Risas) Bueno, la verdad es que la sociedad de los chimpancés a veces puede ser bastante brutal, ya que pueden comportarse de forma muy agresiva. Pero la diferencia fundamental es que ellos no están destruyendo su medio ambiente. Con tal de que se encuentren en un hábitat seguro y protegido (algo que cada vez es más infrecuente), la vida de los chimpancés salvajes suele ser maravillosa, exceptuando quizás a los que se encuentran en los últimos puestos de la jerarquía social. En todo caso, me gustaría dejar claro que la idea del «buen salvaje» es falsa. Las comunidades de chimpancés a veces se pelean de manera feroz entre ellas, y matan para proteger o extender su territorio. Así que en este sentido, su vida no es siempre idílica.

P.- ¿Pueden estos conflictos brutales de los chimpancés ayudarnos a entender la crueldad humana?

R.- Sin duda, estoy convencida de que podemos aprender mucho analizando comportamientos que compartimos hoy los humanos y los chimpancés. Si es cierto que tuvimos un ancestro común, hace entre seis y siete millones de años, entonces es probable que estos comportamientos agresivos ya estuvieran presentes en este antepasado que compartimos, y se hayan transmitido hasta nosotros a lo largo de la evolución. El hecho es que los chimpancés son las criaturas que más se parecen a nosotros sobre la Tierra, y hoy sabemos que compartimos el 99% del ADN con ellos. Pero todo esto no quiere decir que la violencia sea inevitable entre los humanos, porque podemos controlarla con nuestro cerebro.

P.- Sin embargo, a pesar de ese impresionante cerebro, que nos ha permitido desarrollar el arte y la ciencia, la paradoja es que somos los primera especie que podría provocar su propia autodestrucción. En este sentido, no sé si nuestra supuesta inteligencia superior nos ha servido de mucho... R.- El problema es que somos inteligentes, pero hemos perdido la sabiduría. Es muy importante hacer esta distinción. La pregunta que debemos hacernos es: ¿cómo es posible que la criatura con el cerebro más sofisticado del planeta, que le ha permitido viajar a la Luna, construir catedrales y componer música bellísima, sea capaz de destruir el único hogar que poseemos? ¡No tenemos otro! El gran biólogo Ed Wilson dice que si todo el mundo adquiriese el nivel de vida de los países ricos, necesitaríamos tres o cuatro planetas nuevos. Pero evidentemente no los tenemos, sólo tenemos éste. ¿Qué pensarán nuestros tataranietos de nosotros si continuamos destruyendo todo, por culpa de nuestra insaciable avaricia y egoísmo?

P.- ¿Por qué dice que «perdimos» la sabiduría? ¿Alguna vez la tuvimos?

R.- Yo creo que sí. Basta pensar en los pueblos indígenas que sí respetaban el medio ambiente y que sentían auténtica reverencia por la vida. Aunque cazaran para comer, rezaban una oración por el espíritu del animal. Lo que ocurre es que si tienes un cerebro tan sofisticado y astuto como el nuestro, pero lo desconectas del corazón -en el sentido literario del corazón como la sede del amor y la compasión-, entonces lo que surge es una criatura muy peligrosa.Y eso es lo que somos ahora mismo.

P.- ¿Pero cree que podemos recuperar esta capacidad para la solidaridad?

R.- Sí, porque conozco a muchas personas que tienen esa sabiduría. Los movimientos que luchan contra las grandes corporaciones, que luchan para erradicar la pobreza, y para lograr una verdadera justicia ambiental. Somos muchos, cada vez más.

P.- ¿Hay algo que podamos aprender de los chimpancés para reflexionar sobre estos gravísimos problemas?

R.- En primer lugar, los chimpancés no provocan una sobrepoblación de su entorno. Esto es muy importante, es uno de nuestros problemas más graves: el imparable crecimiento de la población humana. Es algo totalmente insostenible, al igual que la expansión económica sin frenos. Los chimpancés sólo tienen una cría cada cinco o seis años, así que no tienen problemas de sobrepoblación. En segundo lugar, aunque pueden ser muy violentos, también tienen una gran capacidad para el amor y la compasión, e intentan resolver sus problemas rápidamente. No les gusta la tensión, y se les da muy bien resolver sus conflictos. Pero quizás lo más importante que he aprendido de ellos es la importancia de tener una buena experiencia formativa en los primeros dos o tres años de la vida. Se ve muy claramente la diferencia entre los chimpancés que tuvieron buenas madres que les dieron mucho afecto y los que tuvieron madres ariscas y crueles. Al mismo tiempo, las cicatrices emocionales que puede dejar la pérdida de la madre, o una muy mala experiencia durante la infancia, se pueden percibir perfectamente en los chimpancés. Y esto es algo que también dicen los psicólogos sobre los niños humanos. Creo que hoy, especialmente en el mundo occidental, muchos niños no están recibiendo el cariño y afecto maternal que necesitan, debido a la incorporación de la mujer al mundo laboral y el deterioro de muchas familias.

P.- Pero, entonces, ¿qué es lo que propone? Lo que acaba de sugerir suena muy políticamente incorrecto, desde la perspectiva del feminismo.

R.- Sí, las feministas siempre se enfadan cuando digo esto. Pero lo que quiero decir es que, teniendo en cuenta que en la sociedad moderna, las mujeres tienen que trabajar, si queremos dar a los niños los cuidados que necesitan en los primeros años de su vida -algo crucial para el futuro de nuestra especie-, tenemos que buscar una buena alternativa. Una buena guardería no está mal, pero no es lo mismo que tener relaciones de afecto y confianza con unos pocos adultos. Me gusta más la idea de comunidades de vecinos que se organizan para cuidar de sus respectivos niños. En todo caso, creo que es un problema muy serio del que se habla demasiado poco y para el que hay que explorar mejores soluciones.

P.- ¿Hasta qué punto tienen cultura los chimpancés?

R.- Si definimos la cultura como un comportamiento que se transmite de generación en generación mediante la observación, la imitación y el aprendizaje, entonces es indudable que poseen esta capacidad. Así es como se explica la adquisición del uso de las herramientas que emplean para cazar, comer y otras actividades. En todos los lugares de Africa donde se estudian los chimpancés, se ha observado este comportamiento.

P.- ¿Y el lenguaje?

R.- Evidentemente, no tienen lenguaje en el sentido en que lo tenemos nosotros, pero poseen formas sofisticadas de comunicación que varían de un lugar a otro. Por ejemplo, hay un movimiento de brazo que en algunas manadas hacen las madres a sus crías para que se suban a la espalda. Sin embargo, en otros lugares este mismo gesto también los puede hacer un macho a otro para pedirle que le dé un abrazo para consolarle, cuando se siente triste. Además, se ha demostrado que pueden aprender el lenguaje de signos de los sordos. Son capaces de aprender más de 400 signos. E incluso pueden realizar algunos cálculos matemáticos sencillos.

P.- Cuando ganó el Príncipe de Asturias, llegó a decir que los chimpancés incluso tienen alma. ¿Qué quiso decir con esto?

R.- A mucha gente le asusta que se vaya descubriendo lo parecidos que somos los chimpancés y los humanos, y por eso buscan desesperadamente formas de diferenciarnos. Evidentemente, contra el ADN no hay argumentos, porque es un dato objetivo que compartimos un 99% de genes con ellos. Así que entonces se vuelve al viejo concepto del alma. Pero a esto yo respondo que igual que no podemos demostrar que nosotros mismos tengamos alma -de hecho, mucha gente no cree que la tengamos-, pues tampoco podemos decir que el chimpancé no lo tenga. Yo sí creo en el alma, aunque no lo digo como un hecho científico, sino como algo que yo sentí cuando viví en la jungla de Africa. Pero no es algo exclusivo al ser humano; creo que todos los seres vivos tienen una chispa de vida, un poder misterioso que les permite estar aquí sobre la Tierra.

P.- ¿Cree que debemos de cuidar especialmente el bienestar de los chimpancés y otros grandes primates, debido a su parecido a nosotros, o debemos preocuparnos por todos los animales de forma igualitaria?

R.- Creo que tienen una mayor capacidad cerebral, y, por lo tanto, pueden anticipar las cosas terribles que les pueden pasar en el futuro, y recordar las cosas atroces que les han ocurrido en el pasado, merecen una consideración especial. Por ejemplo, para un chimpancé el sufrimiento en un experimento de laboratorio puede ser mucho mayor que para una rata.

P.- ¿Cree que debería prohibirse investigar con primates en el campo biomédico?

R.- Sí, debería prohibirse, salvo que exista una justificación muy clara de que un experimento podría servir para salvar vidas humanas, por ejemplo en la investigación sobre males como el Alzheimer y el Parkinson. No estoy necesariamente en contra de toda la investigación con primates u otros animales. Lo que sí creo es que, cuando un experimento está justificado por motivos médicos, debe cuidarse al máximo que los animales sufran lo mínimo posible. Pero sabemos que hoy esto no es así. La realidad es que la mayoría de los laboratorios son lugares terroríficos.

P.- ¿Qué opina de la polémica que ha surgido en los últimos años en EEUU sobre la enseñanza del darwinismo en las escuelas?

R.- Creo que incluso en Estados Unidos, este problema se está empezando a superar. Hace poco, incluso en Kansas, una de las zonas de mayor fervor religioso, se ha votado por mantener el darwinismo en las clases de ciencia. Evidentemente, en mi caso, mi trabajo con chimpancés ha supuesto una comprobación diaria de la teoría de la evolución, así que para mí no puede existir la más mínima duda sobre la validez de las ideas de Darwin. Pero al mismo tiempo, para mí esto nunca ha sido incompatible con la creencia en Dios, un Dios que no sé definir, pero que siento como un poder mayor que nosotros. Para mí, esto no es incompatible con la ciencia. Puedes asumir perfectamente que el Big Bang fue el origen del Universo, pero, al mismo tiempo, plantearte qué es lo que inició ese proceso.

P.- Hablando de crueldad animal, ¿qué opina de las corridas de toros?

R.- A mí personalmente no me gustan y no iría a ver ninguna. Además, no me parece que acudir a este tipo de espectáculos violentos sea lo más edificante. Pero, dicho esto, el sufrimiento del toro en las corridas me parece mucho menor que lo que padecen los animales encerrados en granjas industriales. Esto se lo comenté una vez al Rey Juan Carlos. Las corridas no me parecen, ni de lejos, el peor ejemplo de crueldad animal. Los hay muchos peores, y no hay ningún país que pueda arrojar piedras contra España por este motivo, teniendo en cuenta las barbaridades que se cometen en todas partes con los animales de granja, una práctica que está oculta, pero que es mucho más terrible. En todo caso, la emoción que sienten los espectadores de una corrida, al igual que en el boxeo o en una carrera de motos, probablemente tenga profundas raíces evolutivas: he visto a chimpancés emocionarse, observando como espectadores las peleas de piedras que a veces se producen entre algunas manadas rivales. Lo ideal sería que pudiéramos buscar formas de entreternos que no implicaran el sufrimiento de seres vivos. P.- ¿Cómo surgió su amor por los animales y la naturaleza?

R.- Parece que era una pasión innata. Al parecer, me gustaba observar gusanos, caracoles y palomas cuando sólo tenía año y medio. Luego tuvieron una gran influencia las lecturas que me daba mi madre, que eligió muy bien los títulos que ella sabía que me iban a gustar, como Doctor Doolitle y, sobre todo, Tarzán. De hecho, siempre le tuve una gran envidia a Jane, la novia del rey de la selva, y cuando cumplí 11 años, mi sueño ya era ir a Africa y vivir rodeada de animales. Además, de niña el primer gran profesor que tuve fue mi perro Rusty, que me enseñó que los animales tienen sentimientos, mentes y personalidad.

P.- ¿Es usted vegetariana?

R.- Sí, pero no es una opción que necesariamente tenga que adoptar todo el mundo. Sin embargo, si la gente siente la necesidad de comer carne, creo que, por su propia salud, debería ingerir el mínimo posible, y que debería buscar siempre productos de granjas ecológicas en las que los animales no se encuentren encerrados en condiciones terribles y sean alimentados con antibióticos.

P.- ¿Pero no es cierto que el consumo de carne fue un factor crucial en el proceso evolutivo que permitió el desarrollo cerebral del Homo sapiens?

R.- Bueno, esa teoría es pura especulación. Quizás sea cierto, pero hay que tener en cuenta un hecho interesante: aunque los chimpancés comen carne, sólo constituye un 2% del total de su dieta, que es muy poco. Nosotros comemos demasiado y la queremos barata, lo cual explica en buena medida la epidemia de obesidad en el mundo occidental. Por otra parte, como explico en mi nuevo libro, el consumo elevado de carne es, probablemente, lo que más amenaza el futuro del planeta, porque cuanta más gente come carne, más zonas se deforestan para cultivar el grano que alimente al ganado. Además, a los animales se les dan antibióticos que luego pasan a la cadena alimentaria humana, y pueden fomentar la aparición de nuevas bacterias resistentes que pueden provocar infecciones incurables.

P.- ¿Si existiera la reencarnación, en qué animal le gustaría convertirse?

R.- Me encantaría volver a la vida transformada en un pájaro, porque siempre me ha parecido que ver el mundo volando libre desde las alturas debe ser una experiencia insuperable. Pero sólo me gustaría reencarnarme en un animal si el mundo cambiara primero, porque en estos momentos cualquiera de las criaturas que me gustaría ser probablemente lo pasaría muy mal, por culpa de la crueldad que sigue predominando.

P.- Recientemente en España se desató una gran polémica en torno al Proyecto Gran Simio, que defendieron algunos parlamentarios. ¿Cree que los chimpancés y otros grandes primates deben tener derechos?

R.- Esto no es lo que más me preocupa. Existe una Declaración de Derechos Humanos para nuestra propia especie y es evidente que en muchos lugares del mundo no se cumple, y que muchas personas sufren terribles abusos. Probablemente, ocurriría lo mismo si se estableciera una normativa sobre los derechos de los chimpancés, sobre todo en medio de la jungla africana, donde nadie ha oído hablar de este tipo de iniciativas. Prefiero volcar mis energías y mis poderes de persuasión en apelar a la responsabilidad humana. Mi misión es ayudar a comprender cuánto se parecen los chimpancés y muchos otros animales a nosotros, y explicar que tienen sentimientos muy parecidos. Es nuestra responsabilidad cuidarlos y protegerlos. Creo que esto se entiende mejor que hablar en términos de derechos.

domingo, febrero 18, 2007

Profundos cambios climáticos hace 24 mil años podrían haber matado a los neandertales

Un estudio multifocal sobre el clima del sur de la Península ibérica aduce que las características inhóspitas y extremas de la zona hace 24 mil años habrían sido las causantes de la desaparición de los neandertales.

Los autores dieron a conocer su estudio en la publicación Quaternary Science Reviews. Allí dicen que hace entre 30 y 28 mil años el clima era mucho más benigno en la zona y por eso los neandertales terminaron refugiándose allí, como se cree actualmente debido a que allí se encuentran sus restos más recientes (ver notas en este blog una y otra).

Los científicos de la Universidad de Granada, en colaboración con el Museo de Gibraltar, la Universidad de Stanford en California, y el Instituto de Investigación sobre la Evolución en la Tierra de Yokosuka, Japón, estudiaron el clima del sur de Iberia entre 40 y 20 mil años antes del presente, y lo relacionaron con la presencia humana en la zona. Los datos los obtuvieron de diferentes lugares y con diversos métodos.

Dicen los autores en el paper que, en el sur de Iberia, hace 24 mil años se dieron las peores condiciones climáticas del último cuarto de millón de años. La zona se volvió muy inhabitable. Dicen que una armada de icebergs llegaron a las costas portuguesas, teniendo las temperaturas más bajas del ultimo cuarto de millón de años (alrededor de 8º C). Los científicos creen que la causa fue una combinación entre una reorganización de las corrientes marinas y una reducción de la radiación solar causada por cambios en la órbita del planeta. La tierra se volvió muy árida y dominada por la estepa.

Las condiciones generales eran muy severas y altamente variables, dicen los autores, lo que habría afectado a las poblaciones animales y neandertales. Los cambios no habrían afectado sólo a los neandertales, sino a los humanos modernos, transformando sus culturas. Este evento climático coincide con la aparición de la cultura Solutrense.

No se termina de entender cómo es que el frío mató a los neandertales si ya venían soportándolo durante 400 mil años, con temperaturas más bajas que esta. Puede haber afectado a los últimos neandertales ese cambio climático, pero no creo que pueda ser visto como causa única. Los autores mismos no se animan a darlo con algo seguro, dicen: "Igualmente, para poder clarificar las causas de esta desaparición, deben realizarse estudios más a fondo de los afloramientos en el sur de Iberia y el norte de África".


Referencias

"Climate forcing and Neanderthal extinction in Southern Iberia: insights from a multiproxy marine record". Quaternary Science Reviews, In Press, Available online 7 February 2007. Francisco J. Jiménez-Espejo, Francisca Martínez-Ruiz, Clive Finlayson, Adina Paytan, Tatsuhiko Sakamoto, Miguel Ortega-Huertas, Geraldine Finlayson, Koichi Iijima, David Gallego-Torres and Darren Fa

jueves, febrero 15, 2007

Descubrieron en Argentina huellas humanas de 8 mil años

Según se contó en La Nación un pescador de la zona encontró huellas humanas fosilizadas en la roca, de 8 mil años de antigüedad, en la zona de Claromecó, sur de la provincia de Buenos Aires, Argentina.

"El pescador avisó a la Dirección de Turismo local", cuenta el licenciado Miguel Mugueta, docente e investigador de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Centro. "Me llamaron, fui al lugar y encontré a 25 cm la huella de un megaterio (oso gigante de 5 metros de altura)."

Según Mugueta los sedimentos en los cuales encontraron las huellas podrían llegar a tener 8 mil años. "Para confirmarlo, tenemos que datar la roca y analizar si hay restos de polen o semillas que delaten la fecha en que se produjeron las pisadas", dijo Mugueta.

Claromecó es el balneario de Tres Arroyos, donde ya se habían encontrado restos de 13 mil años de antigüedad.

No hay mucha más información sobre el tema, de momento. Pero es una muy buena noticia para ir contra la "Tiranía Clovis" que no aceptan fechas antiguas para otro lugar que no sea América del Norte, y defienden un poblamiento tardío de América.

Cuando hay evidencias en la punta sur de América (Santa Cruz, Argentina) de presencia humana hace 12 mil años.

miércoles, febrero 07, 2007

Encontraron huecos de postes de 120 mil años de antigüedad en Alemania

Arqueólogos alemanes encontraron los restos de un campamento de caza de hace 120 mil años en una mina de carbón, cerca de Inden, en el estado alemán de North Rhine-Westphalia.

El arqueólogo Jürgen Thissen, de la Comisión para los Sitios Históricos de Rhineland, dijo en SpiegelOnline: “Nunca más volveremos a encontrar un campamento como este. No hay otro igual en toda Alemania”. Y agregó que era el primero de su tipo en la región, y que es de importancia para toda Europa.

En agosto pasado Thissen y sus colaboradores encontraron huecos de postes de al menos tres refugios en la cueva de la mina. También descubrieron dos fogones, y cerca de 600 herramientas líticas. Entre estas últimas descubrieron un cuchillo de piedra, hojas aserradas, y piezas de piedra listas para ser convertidas en herramientas. En diciembre del 2005 habían encontrado un hacha de mano, lo que los instó a realizar una excavación completa del lugar.

Los estratos removidos son del interglacial Eemian o Sangamon, que duró aproximadamente de 128 mil a 117 mil años antes del presente.

Según Thissen, el campamento habría sido utilizado por uno o más grupos de cazadores recolectores durante las expediciones de caza del verano. El clima en el norte de Alemania para esa época habría sido similar al del Mediterráneo en la actualidad.

No se dice en la nota, pero con esa antigüedad sólo podría tratarse de neandertales. Llevando bastante atrás en el tiempo la construcción de refugios. Muchos científicos habían negado que los neandertales los hicieran.

La única imagen disponible es de un hacha de mano, que simple vista pareciera musteriense. Habrá que esperar algún reporte académico de este grupo alemán para más datos.

Un abrazo de más de 5 mil años

Arqueólogos italianos han descubierto la tumba de una pareja que parece estar abrazada, los restos tienen una antigüedad de entre cinco a seis mil años.

Sí, ya sé que esta noticia no tiene mucho que ver con la temática del blog, pero me pareció tan conmovedora que quise reflejarla acá. ¿Un ejemplo de amor eterno en el neolítico? Si ven las fotografías (clickeen para agrandarlas) es evidente que la posición de los cuerpos no es producto del azar, y están cuidadosamente colocados. Que diablos, si hasta yo diría que el de la derecha es el hombre ¡y la está mirando con ternura! Mejor dejo la imaginación para mis cuentos, y seguimos con los hechos, jeje.

Elena Menotti, líder del equipo, dice en Reuters: "Es un caso extraordinario. No ha sido descubierto un doble enterramiento en el período del neolítico, y mucho menos dos personas abrazándose, y ellos están realmente abrazándose".

La tumba fue descubierta en una región al norte de la ciudad de Mantua, Italia. (Video de los amantes)

Sigue de La Nación:

Menotti señaló que creía que ambos –aparentemente un hombre y una mujer, aunque esto aún debe ser confirmado- murieron jóvenes porque sus dientes están en su mayoría intactos y sin desgastar.

"Debo decir que cuando lo encontramos, nos emocionamos mucho. He estado haciendo este trabajo durante 25 años. He realizado excavaciones en Pompeya, todos sitios famosos", manifestó.

Un laboratorio intentará ahora determinar la edad de la pareja en el momento de su muerte y cuánto tiempo lleva enterrada.

viernes, febrero 02, 2007

El origen de los humanos modernos de China

En un reciente artículo se dice que la evolución de los humanos en China podría resumirse como "continuidad con hibridación". O sea que existió una continuidad de los humanos que habitaban China antes de la llegada del Homo sapiens, que eran los Homo erectus, y luego se dio una hibridación, pero sin ser una absorción total, como se aduce para los neandertales, sino que existe una continuidad hoy en día de los rasgos característicos de los homínidos arcaicos de China.

El paleoantropólogo chino Xinzhi Wu, del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de Beijin, publicó su hipótesis en Transactions of the Royal Society of South Africa. Wu dice que basados en la evidencia fósil se puede ver que los cráneos humanos comparten características comunes, se puede ver también un mosaico morfológico entre el Homo erectus y el Homo sapiens. También aduce que hay evidencia indicando un flujo génico hacia y fuera de China.

Wu dice en el artículo que los estudios implicando que los inmigrantes africanos reemplazaron a las poblaciones homínidas que vivían en China luego de su llegada, hace unos 18 mil a 60 mil años, contradicen las evidencias chinas de los registros paleoantropológico, arqueología paleolítica, y paleontológico.

Dice Wu en el artículo: "Que algunas de las dataciones estimadas del ancestro común más reciente sean más actuales que aquellas relativas a la emergencia de los humanos modernos sugeridas por la mayoría de los estudios moleculares previos, me hace considerar la posibilidad de que el consenso de los estudios moleculares disponibles apoyando el origen africano de los humanos debería considerarse desde el Homo erectus mas que de los anatómicamente modernos Homo sapiens".

Según Wu "el extensivo flujo génico en el Pleistoceno reciente y en el Holoceno podría haber presentado una gran cantidad de cambios morfológicos en los cráneos humanos y haber creado algunas de las características comunes que han existido el Pleistoceno de China, que ya no existen en las poblaciones recientes de China. Así que los estudios basados en evidencias encontradas en cráneos recientes no son apropiados para rechazar los rasgos comunes presentes en el Pleistoceno y la sugerencia de que el anatómicamente moderno Homo sapiens de China se originó de humanos arcaicos de la zona. Aparte de que hay algunas características de continuidad que han durado hasta hoy".

¿Cómo sería eso de Continuidad con hibridación? Wu lo resume así: "Continuidad es la marca principal que ha hecho a las poblaciones mongoloides modernas y a sus ancestros recientes distintas de las poblaciones de otras áreas geográficas. La hibridación ha jugado un papel importante en mantener a los miembros de todas, la población actual y de ancestros recientes, dentro de una misma especie, proveyendo continuidad dentro del H. sapiens y previniendo la división en diferentes especies a lo largo del extenso plazo de evolución".

Y concluye que el curso de los orígenes humanos y de la evolución es más complicado de lo que la mayoría de los científicos creían. "Ambas", dice, "la evidencia molecular y la fósil concernientes a los orígenes de los humanos modernos no son suficientes para llegar a un consenso". Y sigue: "En mi opinión , los fósiles humanos pueden dar una estimativa de los orígenes y evolución de los humanos en China (continuidad por hibridación), los humanos modernos en China más probablemente provienen, principalmente, del Asia del este y absorbieron una cierta cantidad de genes de las áreas cercanas".