Un nuevo estudio demuestra que el ADN antiguo sobrevive en la tierra mucho después de que el hueso se ha desvanecido. Queda atrapado en el sedimento que los rodeó durante siglos. Y desde allí, se puede leer. Durante décadas, los arqueólogos han dependido de los huesos y dientes para reconstruir el pasado genético de la humanidad. Sin embargo, en muchas regiones del mundo, los suelos ácidos y la alta humedad actúan como un "borrador" biológico, degradando los restos óseos hasta que desaparecen por completo. Esto ha generado un vacío en nuestra historia, sabemos mucho de las poblaciones que vivieron en climas fríos y estables, pero poco de aquellas en regiones húmedas. Un nuevo estudio publicado en el Journal of Archaeological Science propone una solución, buscar el material genético en el suelo que rodea a los restos, y usarlo para potenciar el estudio de los restos óseos. El problema del ADN desaparece con el tiempo El análisis del ADN antiguo, o paleogenética , viene revol...
Hace 40.000 años desaparecieron los últimos neandertales, pero su legado sigue latiendo en nuestras células. Lejos de ser una especie extinta por completo, su rastro genético influye hoy en nuestro sistema inmune, nuestro metabolismo y hasta en nuestro reloj biológico. Un recorrido por los hallazgos más recientes que explican cómo este "intercambio de manuales" nos ayudó a conquistar el planeta. Los neandertales y nuestros antepasados Homo sapiens se cruzaron en el pasado, tuvieron descendencia, y este cruce dejó marcas que incluso sobreviven en el genoma de una gran parte de los humanos actuales. Veamos juntos todo lo que se sabe sobre esto desde que se descubrió por primera vez en 2010 . La confirmación de que las poblaciones de humanos modernos, Homo sapiens , se hibridaron con los neandertales tras la salida de África es ya irrefutable. En promedio, los individuos de ascendencia no africana llevan entre un 1% y un 2% de ADN neandertal , llegando al 4% en algunos casos. ...