Un estudio que analizó 50 yacimientos arqueológicos desde Alaska hasta la Patagonia concluye que los primeros pobladores de América no eran forrajeros generalistas, sino especialistas en cazar a los animales más grandes que encontraban a su paso: mamuts, perezosos gigantes y gomfoterios. La investigación, publicada el 1 de julio en Science Advances , intenta poner punto final a una de las discusiones más encendidas de la arqueología americana. ¿Cómo hizo un puñado de cazadores-recolectores para atravesar dos continentes enteros, desde el estrecho de Bering hasta Tierra del Fuego, en apenas un par de miles de años? La respuesta a esa pregunta divide a los arqueólogos americanistas desde hace más de setenta años, y básicamente se reduce a dos modelos opuestos. Por un lado, la vieja idea de los "cazadores de grandes animales": bandas altamente móviles y especializadas que perseguían megafauna como mamuts, mastodontes y perezosos terrestres, de manera preferencial, dejando de la...