Ir al contenido principal

Argentinos de hace quince mil años

Artículo mío:

Quince mil años atrás, el territorio que ocupa la Argentina en la actualidad era muy diferente. Los cambios importantes por los que acababa de pasar lo habrían vuelto extraño para nuestros ojos. Estaba abandonando el clima helado de las glaciaciones. Una época de tanto frío que el agua del mundo se acumulaba en glaciares inmensos, al grado de que el río que conocemos como el más ancho del mundo, el Río de la Plata, era apenas un hilillo de agua recostado sobre la costa uruguaya.

Sigue en Página 12.

Comentarios

Maju dijo…
No veo muy clara la diferencia entre paleoamericanos y nativos americanos modernos. Incluso la foto de los cráneos en tu artículo no parece mostrar ninguna diferencia (aunque la vista y el tamaño no ayudan mucho).

Además entiendo que la diferencia se hace sobre todo en Northeamérica en relación con la cultura de Clovis, que nunca penetró muy al sur y podría bien ser la marca de los pueblos Na-Dene, por ejemplo, que sí que podrían ser una segunda oleada pero de extensión limitada.

De todas formas, lo primero que he hecho es buscar fotos de fueguinos (por ejemplo aquí), que en principio serían los más puros descendientes de esos paleoindios. Y por mucho que miro me parecent típicos nativos americanos por su aspecto. Y no muy distintos de los pueblos de Siberia tampoco.

Yo no veo muy claro lo de las dos oleadas, sinceramente.
LaBaracA dijo…
Interesante el artículo, hoy en día por los múltiples yacimientos que hay en el continente de edades muy dispares, la opinión general más aceptada es la de una colonización múltiple cronotopicamente hablando (en tiempo y lugares de entrada), siendo la oleada principal la ocurrida hace unos 17.000 años por el estrecho de bering....

Pd.: Al final del artículo debería poner S. XV

Saludos

Entradas más populares de este blog

Cómo el hueso hioides cambió nuestra historia

Un pequeño hueso con forma de herradura suspendido en los músculos del cuello cambió la historia del género humano . Se trata del hueso hioides , único hueso del cuerpo que no está conectado a otro, es el responsable del lenguaje hablado, descubierto tan sólo en los Homo sapiens y en los neandertales . Otros animales tienen versiones del hueso hioides, pero sólo los humanos lo tenemos ubicado en la posición ideal para que pueda trabajar al unísono con la laringe y la lengua y así permitirnos ser los únicos animales habladores con vida. Si no fuese así todavía estaríamos gruñendo como nuestros primos los chimpancés. Se cree que el género humano tiene la capacidad de hablar, de forma similar a como lo hacemos hoy en día, desde hace 300 mil años, según aportan datos de huesos hioides fosilizados. Pero no es sólo ese huesito el responsable del habla, sino que para la misma época otro cambio anatómico nos dio las bases del habla, y eso es cuando la laringe bajó. En los niñ

El lugar de la mujer en la prehistoria, entrevista a Margarita Sánchez Romero

Las mujeres realizaban acometían labores esenciales en el mantenimiento de sus sociedades y, al igual que los hombres, intervenían en todas las actividades propias de un grupo, desde las religiosas a las de caza. La arqueóloga española Margarita Sánchez Romero ha realizado investigaciones de identidad de género y edad en la Prehistoria que evidencia el importante papel femenino en ese periodo. Además de colocar a la mujer de la Edad de Bronce en el lugar que le corresponde, sus trabajos le han valido para obtener el premio a la trayectoria investigadora, que otorga el Consejo Social de la Universidad de Granada. Sigue una entrevista que le realizaron en el periódico Andalucía Investiga : ¿Cuál era el papel de la mujer en la Prehistoria? Las mujeres han estado históricamente vinculadas a las llamadas actividades de mantenimiento, relacionadas con la preparación del alimento y la preservación de unas adecuadas condiciones de higiene y salud, además del cuidado del re

¿Cómo eran los neandertales?

Reconstrucción mujer neandertal, Neanderthal Museum, Alemania A pesar de que la designación hombre de Neandertal suele usarse en forma peyorativa como sinónimo poco elogioso de “bruto” o “incivilizado” (el mito del neandertal bruto ), en la actualidad se sabe que todos tenemos algo de él en nuestros genes. La visión que los científicos tuvieron de su relación con el Homo sapiens ha tenido muchas idas y vueltas a lo largo de la historia: cuando fueron hallados sus primeros fósiles se decía que tenía un aspecto simiesco muy diferente al nuestro ( ver nota ); un siglo después pasó a ser considerado una subespecie humana, nuestro hermano mayor, y por último terminó quedando relegado al papel de primo lejano y pasó a conformar una especie propia, el Homo neanderthalensis , que se pensaba que era tan distinta a la nuestra, que nuestros antepasados sapiens la aniquiló al expandirse por el mundo. Pero más de 160 años más tarde del descubrimiento del primer neandertal, sabemos tanto sobr