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El poblamiento de América del Sur: 15.000 años de historia genómica

  El Poblamiento de América , o la llegada de los primeros humanos al continente, ha sido un debate acalorado durante siglos. Pero mucho del debate se ha detenido en entender y explicar cómo es que llegaron al continente, es decir al norte de América. Explicar cómo fue poblado todo el resto del continente, y en especial el cono sur de América del Sur, fue mucho más difícil, por los escasos restos arqueológicos antiguos. Pero la paleogenética viene aportando detalle tras detalle, veamos que es lo que sabemos. Los datos arqueológicos ubican la presencia humana en la región de las Pampas hace unos 14.000 años, con el sitio Arroyo Seco, Argentina, como referencia clave, y Monte Verde en el sur de Chile como el yacimiento más antiguo de Sudamérica (~14.300). El estudio fundacional de Posth et al. (2018) en Cell reportó ADN antiguo de 49 individuos de que permitieron formar líneas temporales en Belice, Brasil, los Andes Centrales y el Cono Sur, cada uno con al menos ~9.000 años de antig...

No éramos carroñeros hace 1,5 millones de años

Interesante artículo de El Mundo:

Rosa M. Tristán

Un equipo de paleontólogos españoles se ha hecho fuerte en la Garganta de Olduvai y sus alrededores, al norte de Tanzania. El lugar es conocido como la cuna de la humanidad, porque fue en esa falla africana donde los antepasados humanos dieron sus primeros pasos evolutivos. Y lo hicieron, según los expertos españoles, cazando grandes animales, cuya carne se convirtió en una parte fundamental de su dieta.

Según sus conclusiones, desde el principio, fabricábamos lanzas y compartíamos la comida con otros congéneres, lo que implica un grado de organización social.

Estos hallazgos, publicados en la revista 'Journal of Human Evolution' y más recientemente en un libro (financiado por el Ministerio de Cultura), han dado un vuelco a la hipótesis que había tomado fuerza y que defiende que los primeros humanos fueron carroñeros, que se aprovechaban de la caza de los grandes carnívoros porque no tenían suficiente inteligencia para luchar contra los peligrosos felinos.

Cuando los españoles llegaron al yacimiento de Peninj, en los años 90, el equipo, dirigido por el paleontólogo de la Universidad Complutense Manuel Domínguez-Rodrigo, buscaba profundizar en el comportamiento en los primeros humanos. ¿Eran todos carroñeros como las hienas? ¿O ellos mismos mataban? Y luego, ¿Eran solidarios o cada uno iba a lo suyo?

"Elegimos Peninj porque era una ventana única al pasado de hace 1,5 millones de años. Y porque era un lugar desalentador para otros paleontólogos, a 320 kilómetros de una ciudad. Nadie había vuelto allí desde los años 60,cuando se fueron los Leakey. Y tuvimos suerte. Fue un yacimiento muy generoso en fósiles con nosotros", recuerda Domínguez-Rodrigo.

Los primeros años se los pasaron haciendo estudios geológicos y estatigráficos, con ayuda de los expertos Luis Alcalá, director científico de Dinópolis, y Luis Luque. Con el tiempo, lograron que esa ventana fuera de un kilómetro cuadrado: desvelaron que allí hubo una sabana de vegetación abierta, con infinidad de grandes carnívoros, muy competitivos con nuestros antepasados, los 'Homo habilis', a la hora de conseguir comida. Descubrieron también que el comportamiento de los primeros humanos no fue igual en todos los lugares, algo que nunca se había planteado.

La clave fue el análisis de filos de bifaces de piedra con el microscopio: tenían restos de madera, lo que significa que fueron lanzas. "Hasta ahora se consideraban solo piedras y nadie concebía que se cazara a pedradas un búfalo, cuyos restos habíamos encontrado en el yacimiento junto a las herramientas. La idea de que los humanos carroñeaban surgió en Estados Unidos, en un intento de dar una visión menos agresiva del ser humano. Pero si fuera así, en Peninj se habrían quedado siempre con los restos que no querían otros animales, es decir los peores, y lo que veíamos en el yacimiento eran piezas muy nutritivas", explica el paleontólogo.

"También hemos hecho un estudio que demuestra que lo que parecen marcas de dientes en los huesos son señales de raíces", añade a EL MUNDO.es.

Según su hipótesis, había tantos carnívoros la zona que, sin cazar, habría sido muy difícil conseguir carne. Descubrieron, además, que iban a unos lugares para conseguir la materia prima de sus lanzas, otro para tallarlas y otro más al que transportaban la caza: "Todo indica que lo consumían de forma colectiva porque había restos de animales de entre 100 y 200 kilos. Además, en esa época las crías humanas ya eran indefensas y necesitaban mucha energía para sobrevivir", argumenta.

Hace cuatro años, el equipo trasladó su trabajo a la Garganta de Olduvai, donde al principio tuvo muchos problemas con los investigadores norteamericanos, que trataron de boicotear su trabajo.

Pero lo descubierto en Olduvai, el lugar donde Mary Leakey se tropezó con los primeros restos de un 'Homo habilis', ha confirmado lo ya sospechaban: también allí hubo humanos que comían animales de más de una tonelada: hay fósiles de más de 20 búfalos 'pelovoris'. "Nos ha permitido constatar que hace 1,2 millones de años, los seres humanos empezaron a necesitar animales muy grandes porque la carne era fundamental en su dieta y para cazarlos necesitaban una estrategia, organizar la actividad de forma colectiva, lo que implica una mayor capacidad de comunicación verbal", apunta Domínguez-Rodrigo.

Ante las grandes posibilidades que ofrecen estos yacimientos para conocer nuestro pasado, existe el proyecto de crear en España un Instituto de Investigaciones en África, con apoyo de varias universidades, Dinópolis y el CSIC, cuya sede estaría en Madrid y que sería el centro en el que los hallazgos sobre el terreno serían estudiados en profundidad. El director del Museo Arqueológico de Madrid, Enrique Baquedano es otro de los colaboradores en los trabajos en Olduvai implicados en este proyecto.

Comentarios

Fonso dijo…
Buen trabajo, sólo un pero: por las fechas que se dan más bien debería hablarse de Homo erectus/ergaster que de H. habilis.

Posiblemente el habilis si fuera un carroñero pero con el erectus siempre ha habido controversia sobre si era más cazador que carroñero.
Mónica dijo…
A mí también me hace ruido lo de "Homo habilis". Tengo entendido que los Homo habilis tenían alto dimorfismo sexual, lo que implica machos dominantes con harenes y muy pocas ganas de socializar con otros machos como para salir a cazar juntos...
Bigoc dijo…
Lo más provable es que lo de H habilis sea un agregado poco feliz de la autora de la nota, no creo que lo haya puesto Domínguez-Rodrigo.
Anónimo dijo…
Para mí que soy lego varias cosas son muy llamativas (e interesantes)

1) Que el progreso dependa de las envidias y afanes personales: "el equipo trasladó su trabajo a la Garganta de Olduvai, donde al principio tuvo muchos problemas con los investigadores norteamericanos, que trataron de boicotear su trabajo."

2) Que se llame humanos a los ancestros del "ser humano"

3) Que ya en esa época se haya desarrollado el lenguaje. Eso quiere decir que el lenguaje existió en especies que nos precedieron. Asombroso. (para cazarlos necesitaban una estrategia, organizar la actividad de forma colectiva, lo que implica una mayor capacidad de comunicación verbal)

Gracias por este blog y la divulgaciòn. Espero que pronto clonemos un neandertal para saber de veras cómo fueron.
Fonso dijo…
Respecto al punto 2 del Anónimo: yo creo que es correcto llamar humanos a los ancestros del género Homo del "ser humano actual".

Y ojalá no clonen un neandertal, porque sería el ser humano más desamparado y triste del planeta.
Bigoc dijo…
Exactamente, Humanos somos todos los del género humano, o sea género Homo.
Anónimo dijo…
a mi me da lo mismo

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