lunes, noviembre 30, 2009

30 mil años atrás un super río separaba a Gran Bretaña del continente

Vía ABC

Un grupo de científicos ha encontrado la última pieza de un complicado rompecabezas geológico, la clave para descubrir cómo Gran Bretaña se separó de Europa y se convirtió en una isla. Los investigadores creen que un «super río» que se alimentaba de las aguas del Támesis y del Rin fue el culplable de aislar a los británicos hace 30.000 años, antes de la formación del canal de la Mancha.

image Los investigadores de la Universidad de Cambridge, que publican su estudio en la última edición de Quaternary Science Reviews, han llegado a esta conclusión tras analizar unos sedimentos hallados en el fondo del Golfo de Vizcaya que, al parecer, pertenecían a ese gigantesco canal de agua dulce.

Hace medio millón de años, Gran Bretaña estaba conectada a Europa a través de una serie de colinas bajas entre Weald, en el sudeste de Inglaterra, y Artois, en el norte de Francia. Muchos de los principales ríos europeos, como el Rin y el Támesis, desembocaban en el Mar del Norte y no podían cruzar la barrera natural de las colinas de roca caliza.

Sin embargo, durante los períodos de glaciación, un enorme lago glacial del mar del Norte se desbordó y los ríos le siguieron provocando una «mega inundación» prehistórica que ocupó la cuenca existente entre Gran Bretaña y Francia.

Así se formó el «super río», que existió en tres diferentes edades de hielo, hace 450.000, 160.000 y de 90.000 a 30.000 años. Para cuando finalmente se derritió el hielo y el mar se elevó, el agua cubrió el área definitivamente. Gran Bretaña quedó a su suerte.

Hasta la fecha, los científicos sólo disponían de depósitos sedimentarios del Canal de la Mancha y de la costa francesa para probar la existencia de ese antiguo río, pruebas que resultaban muy incompletas debido a la erosión del terreno. Sin embargo, las capas de sedimentos del Golfo de Vizcaya han permanecido inalteradas durante miles de años, así que constituyen una buena prueba para confirmar la existencia del enorme cauce.

5 comentarios :

Anónimo dijo...

Que el Támesis fue un afluente del Rhin era cosa sabida. Los rastros del río se encuentran bajo el mar, pero bajo el mar del Norte, no bajo el Golfo de Vizcaya. En esto no hay nada de nuevo, me parece.

Lo nuevo es que se deba a este río la separación del continente. No entiendo en qué medida la erosión fluvial pudo acabar con la gran zona emergida entre Gran Bretaña y Francia. ¿Tal vez tenga que ver con deshielos catastróficos, tales como los del lago Agassiz que citas en uno de tus últimos posts?

Txema M.

Maju dijo...

Podemos decir que el Canal de la Mancha fue un gigantesco estuario?

Anónimo: hubo realmente una zona emergida en el Canal? O fue a lo sumo un valle bajo que se llenó fácilmente al subir el nivel del mar? Si volviera a subir ahora, inmensas zonas bajas se inundarían también. Que estuviera emergido no quiere decir que fuera alta montaña o meseta - seguramente sería un terreno erosionado bajo.

la costarricense, la capitana. dijo...

Posible que por la erosion se hayan separado muchos otros estrechos e islas.
Imagina cuando América central no existía.y emergió porque crece el sedimento, o porque baja el nivel líquido. No tiene que ver con deshielo.

Maju dijo...

América Central (Panamá especialmente) surgió por presión entre los continentes, no sedimentación. Por eso es tan volcánica/montañosa (los sedimentos crean planicies por lo general).

Exceptuando los atolones y algunas sedimentaciones masivas en deltas fluviales (donde se encuentran las únicas islas sedimentarias que yo sepa) las tierras se crean por tectónica de placas y se rebajan ("lijan") por erosión.

En cualquier caso la tierra era prácticamente idéntica a la de hoy día en las edades de hielo. Puede que hayan surgido o se hayan hundido algunas islas volcánicas y desde luego el nivel del mar ha cambiado mucho la línea de costa... pero eso es todo.

Loxias dijo...

A mí siempre me cayeron bien los Neanderthales, desde los tiempos adolescentes en que leía Erase una vez el Hombre o leía la Muy Interesante (cuando aún no era tan esotérica). Creo que se debe a que, a pesar de la imaginería de brutotes y simiescos, siempre los han representado con cara de buenos. Mis Neanderthales siempre han sido gigantes buenotes, cubriéndose del frío glacial, sin ánimo de molestar a nadie, comunicándose más con la mirada que con la voz. Si no tuvieron palabras entonces estoy seguro que desarrollaron una riqueza enorme de expresiones gestuales. Debieron hablar con la mirada. Y en un contexto de tanta hostilidad ambiental, debieron ser, sí o sí, solidarios.

Los Cromañones, en cambio, siempre me parecieron histéricos, hiperkinéticos y chillones. El sosiego apacible de una tribu Neanderthal junto al fuego siempre contrastó (en mi tonta imaginación) con el bullicio ruidoso, desafiante y agresivo de los Cromañones.

Qué pena que en esta especie no hubo lugar para dos.