lunes, noviembre 14, 2011

Datación definitiva para Australopithecus sediba

En el último número de Science se publica una nueva datación de Australopithecus sediba. No cambia mucho sobre lo que ya se conocía, pero al menos ya se sabe que esa es una fecha casi definitiva ya que se llegó a ella por medio de muchas técnicas diferentes.

Anteriormente habían sido datados por una combinación de técnicas que daban una datación aproximada de 2 millones de años. Un método radiométrico conocido como Uranio-Plomo había arrojado unas fechas entre 2,024 y 2,026 millones de años del estrato inmediatamente inferior al de los fósiles. Otro paleomagnético del mismo estrato de los fósiles sugería que tendría una antigüedad de entre 1,95 y 1,78 millones de años.

La nueva datación publicada la semana pasada es de Uranio-Plomo del mismo estrato que contenía a los fósiles, combinada con el resto, o que arroja una fecha refinada de 1.977 ± 0.002 millones de años.

No cambia nada, sigue estando en el límite.

jueves, noviembre 10, 2011

Neandertales cantábricos

Artículo recomendable de Millán Mozota :

Neandertales de "anteayer" (22.000 a.C.) en las montañas de Cantabria

Hoy traigo la revisión crítica de un artículo de muy reciente publicación (de hecho, aún consta como in press en la versión que aparece en Google Académico) sobre la cueva de El Esquilleu (Liébana, Cantabria). Se trata de un yacimiento en un desfiladero de montaña, con una impresionante secuencia musteriense. Ya le dediqué una nota aquí, hace algún tiempo.

jueves, noviembre 03, 2011

Restos de Homo sapiens más antiguos de Europa

Apenas un trozo de mandíbula con tres dientes descubiertos en Inglaterra en 1927 y dos dientes infantiles desenterrados en Italia en 1964 no parecían mucho en sus respectivos primeros momentos. Pero luego de muchos años de estudio, podrían aportar muchísimo a un período clave de la prehistoria europea, la época del encuentro entre Homo sapiens y Neandertales.

El trozo de mandíbula con sus dientes fue descubierto en la cueva de Kent, y tendría 41 mil años de antigüedad, fecha que se ha podido conseguir gracias a los restos animales desenterrados en la misma cueva. Los dos dientes de Italia, son del sitio Grotta del Cavallo, que hasta hace poco se creían neandertales, serían de Homo sapiens, y tendrían una antigüedad de entre 43 y 45 mil años. Esto los ubicaría como los restos más antiguos descubiertos de sapiens en Europa.

Dientes de Grotta del Cavallo Hasta la fecha se conocían sitios de unos 30 a 35 mil años de antigüedad, de la zona de Rumania, como Cioclovina, Mladeč, Pestera Muierii, Oase. Estos nuevos estudios, que saldrán publicados como castas en el nuevo número de Nature, aportan información sobre cómo habría sido la expansión de los sapiens por Europa.

Según uno de los autores, el afamado paleoantropólogo Chris Stringer, no habría sido un único viaje desde África y Medio Oriente al Este de Europa y luego al norte y al oeste, sino que los primeros sapiens en llegar a Europa lo habrían hecho en varias oleadas.

Los restos de la cueva de Kent tienen una historia muy rica, originalmente clasificados como humanos modernos, por las herramientas descubiertas cerca, también se llegó a creer que eran neandertales. En los 80 fueron datados con unos 35 mil años de antigüedad, mediante radiocarbono. Una técnica poco fiable en restos de esa edad, pero nuevos métodos, más refinados, pudieron dar una fecha más confiable de entre 44 y 41 mil años.

dientes de la cueva de Kent Esto los ubica no sólo como los más antiguos del norte de Europa, sino que evidencian que la entrada en Europa de los sapiens habría sido mucho antes de lo pensado, ya que se creía que para esa época recién estarían entrando por la zona de los Balcanes, donde se encuentran los restos que hasta ahora eran los más antiguos, Pestera cu Oase, Rumania, con 42 mil años. 

Los dientes de Grotta del Cavallo en un principio, hace varias décadas, se creyó que eran neandertales, pero un nuevo estudio comparativo con tecnologías de avanzada concluye que son más parecidos a los de los antiguos Homo sapiens. Esto también traería un gran cambio para la paleoantropología de la península itálica, ya que estos dientes, al creerse neandertales y estar relacionados de forma directa con la tecnología lítica conocida como Uluciense, se creía que la misma era algo desarrollado por los neandertales, pero ahora habría que reestudiar el asunto, porque o bien ambas especies producían una tecnología similar, bastante refinada, o fue siempre una cultura lítica sapiens.

Igualmente habrá que ver, ya que paleoantropólogos de renombre como João Zilhão ha opinado que estos estudios son un castillo de naipes, y que se han utilizado pocas muestras en la comparación.

Estos estudios lo que evidencian es que hubo mucha más coexistencia en tiempo entre neandertales y sapiens, algo que se estaba dudando, ya que la llegada de los sapiens parecía ser posterior a la extinción de los neandertales. Sin embargo hay pruebas de una coexistencia en tiempo y espacio en Medio Oriente por mucho tiempo, por lo que no sería extraño que también lo hubiesen hecho en Europa.

Más

martes, noviembre 01, 2011

Por qué perdimos el pelo y otros temas más

Les comparto los últimos artículos que escribí en otros lados:

"¿Por qué perdimos el pelo del cuerpo?". Futuro, Página 12.

El ser humano es uno de los pocos mamíferos que no tienen pelaje y es el único primate que no está cubierto de vello corporal. Para conocer el porqué de esta aparente anomalía debemos adentrarnos en el pasado evolutivo de nuestra especie y en los cambios adaptativos que la fueron formando

"Genealogía de la nariz". Futuro, Página 12.

image  Una de las primeras partes de nuestra anatomía que nos enseñan a identificar, cuando somos bebés, es la nariz. El juego típico consiste en pedirle al bebé que identifique la nariz, ya sea en el rostro del que se lo pide, o en el suyo. Y no sin razón, ya que es una de las facciones que más destacan dentro del rostro. Las hay largas, respingadas, achatadas, anchas, puntiagudas, etcétera. Los científicos han especulado largo y tendido sobre por qué vienen con tanta variedad, y la razón parece estar más adentro del cráneo que en la parte visible de la nariz.

"Cuando empezamos a caminar". Futuro, Página 12.

Uno de los momentos estelares en la evolución humana es la aparición del andar bípedo. Hasta ahora tan sólo se habían descubierto algunas piezas del rompecabezas que permitiría dilucidar cómo y cuándo nuestros antepasados comenzaron a andar en dos patas. Algo que parece muy sencillo, pero que a la vez es muy extraño en la naturaleza.

"El secreto de sus dientes". Futuro, Página 12

Los australopitecos, parientes de nuestro género humano de más o menos tres millones de años atrás, son unas criaturas enigmáticas para la ciencia: todo lo que sabemos y queremos saber sobre ellos hay que inferirlo de sus huesos fósiles. Efectivamente, en ellos buscamos el origen de la forma en que caminamos hoy en día; en ellos buscamos el origen de las estrategias alimentarias que nos definieron; y es en ellos que buscamos ahora el origen de algunos comportamientos sociales que marcaron a nuestros antepasados.

"Cultivar no era más productivo que cazar". Futuro, Página 12.

A quien se le pregunte, dirá que es más productivo cultivar que dedicarse a cazar y recolectar para conseguir alimentos. Incluso en siglos pasados, las naciones colonizadoras basaban su supuesta superioridad en el hecho de que ellos trabajaban la tierra, mientras que los nativos que encontraban se dedicaban a recolectar lo que la naturaleza les proveía, el resto del tiempo lo pasaban panza para arriba. Por ende, si cultivar es más productivo, entonces ésa debe ser la razón por la cual nuestros antepasados comenzaron a hacerlo. Pero, ¿qué hay de cierto en esto?

"La extraña isla de Flores". Futuro, Página 12.

Entre Australia y el rincón sudeste del continente asiático hay miles de islas. Una de esas islas, repleta de montañas y vegetación, tiene un pasado digno de una novela de Julio Verne o de una película clase B de los años ’40. Se trata de la isla de Flores, perteneciente a Indonesia. La isla saltó a la fama en 2004 porque en una de sus cuevas se descubrió una especie humana tan distinta de nosotros y tan reciente que generó un debate intenso durante años en el mundo paleoantropológico. A este humano de hace 18 mil años que no pasaba el metro de altura sus descubridores lo apodaron el Hobbit de Flores, en honor a esos humanos del tamaño de niños de El señor de los Anillos, la obra de J. R. R. Tolkien llevada al cine hace pocos años.