miércoles, agosto 30, 2006

Noticia: Australopitecos cazados por águilas

Un estudio reciente trae nuevamente al tapete la hipóteis de que algunos homínidos antiguos habrían sido cazados por aves de presa.

Los investigadores llegaron a estas conclusiones luego de analizar más de 600 huesos de monos actuales. Los restos fueron recolectados de los nidos de águilas coronadas de la región de Costa de Marfil, África.

Las marcas encontradas en muchos de los cráneos llevaron a los investigadores a repensar qué animales habrían sido los que cazaban a los antiguos homínidos.

“Parece que los predadores fueron una fuerza selectiva en la evolución de los primates por mucho tiempo”, dijo W. Scott McGraw, miembro del grupo investigador, y profesor de antropología en la Ohio State University. Antes de este estudio no se pensaba que las águilas pudieran contribuir a la tasa de mortalidad de los primates del bosque tropical, dicen los científicos.

Los resultado de este estudio, publicado en el American Journal of Physical Anthropology, pueden explicar el misterio que rodea a la muerte del famoso niño de Taung, un Australopithecus africanus de tres años y medio que vivió hace unos 2.5 millones de años; fue encontrado en una cueva sudafricana en 1924.

La hipótesis más aceptada hasta el momento era que había muerto por la mordida de algún felino. Pero McGraw dice que las marcas en el cráneo del niño de Taung son iguales a las encontradas en los monos por él estudiados, por lo que cabría suponer que el pequeño australopiteco había muerto bajo las garras de un águila. (No es nueva esta conclusión, ver comentarios a esta nota)

“Las águilas dejan perforaciones muy distintivas, de su pico y garra, al rededor del rostro y en las cuencas oculares. El cráneo del niño de Taun tiene esas mismas marcas”, dijo McGraw.

También dice: “Mucha gente cree que un águila de unos 12 kg no tendría la fuerza necesaria para levantar a un primate del tamaño del niño de Taung”, que pesaba mas o menos lo mismo, o sea unos 12 kg. “Eso no es así”, sigue McGraw, “ya que las águils no cazan y procesan sus presas de ese modo. Ellas desmiembran a sus presas muy rápido, y luego toman piezas y las llevan devuelta a su nido”.

Más lecturas

-Una noticia en inglés

-Un comentario al artículo publicado en la misma revista.

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