lunes, marzo 31, 2008

Recontrucción del paisaje de Gran Dolina

Nota del Informe de Fundación Atapuerca:

Los sondeos realizados en Gran Dolina tenían el objetivo de establecer una secuencia estratigráfica clara de la ocupación de la Sierra de Atapuerca en el último millón de años. En uno de estos sondeos -realizado en el año 1994-se descubrieron los restos de Homo antecessor, una nueva especie con una antigüedad de alrededor de 800.000 años.

En estos momentos se están analizando los restos de anfibios -tritones, sapos y ranas- y escamosos (anfisbénidos o culebrillas ciegas, lagartijas, luciones y serpientes) procedentes de las campañas de lavado 1993-1999 de todo el sedimento (aprox. 5.5 toneladas) de este sondeo de Gran Dolina -niveles TD5 a TD10-. El material analizado ahora corresponde aproximadamente a 40,000 restos de fósiles identificables, de entre los que se han podido clasificar 22 taxones -géneros y especies-. Con este estudio se puede reconstruir el paisaje, comparándolo con los datos de los pequeños mamíferos -roedores, musarañas, murciélagos, conejos-, de la palinología -polen y esporas- y de la geomorfología -modelado del paisaje por los procesos geológicos y climáticos-.

Según los anfibios y escamosos, el paisaje parece haber sido relativamente abierto y más o menos seco a lo largo de la secuencia de la Gran Dolina (Pleistoceno inferior-medio) con presencia de humedales y puntos de agua permanente. Los periodos húmedos corresponden a los momentos más frescos (parte superior de TD5, base de TD6 y parte superior de TD10). Por otra parte, las zonas abiertas-secas se desarrollan durante los momentos cálidos-templados (base de TD5, parte superior de TD6, TD8a y base de TD10).

El bosque representa el 30% del paisaje en la parte inferior de la secuencia (TD5-TD8a) y el 40% en TD10. Aunque no haya evidencias de especies típicamente forestales, este bosque correspondería más a zonas de riveras a lo largo del rió Arlanzón, uno de los tres ríos que bañaron la Sierra durante el Cuaternario. Comparándolos con los resultados de los otros estudios, y aunque haya algunas divergencias, el escenario para el paisaje en el cual vivieron los homínidos de la Gran Dolina, es bastante similar al actual.

Para explicar con más detalle estas investigaciones, algunos miembros del Equipo de Investigación de Atapuerca, Hugues-Alexandre Blain (IPHES, Univ. Tarragona) y Gloria Cuenca-Bescós (Univ. Zaragoza) junto con Salvador Bailon (Laboratoire de préhistoire du Lazaret, Nice, France), han escrito un artículo en la revista “Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology”, que lleva como título “The Early–Middle Pleistocene palaeoenvironmental change based on the squamate reptile and amphibian proxies at the Gran Dolina site, Atapuerca, Spain”.

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