jueves, noviembre 13, 2008

La infancia humana típica habría comenzado hace 1,2 millones de años, según un nuevo hallazgo

En Science se publica un hallazgo de lo más interesante, la pelvis más intacta de Homo erectus descubierta hasta ahora, datada en 1,2 millones de años. Los científicos la han reconstruido y han descubierto que los niños erectus de esos tiempos ya nacían con cerebros grandes, de lo que se deduce que ya en esos tiempos existía la infancia prolongada que tenemos los Homo sapiens.

pelvis de homo erectus Si algo nos caracteriza con respecto al resto de los demás primates, es nuestra larga, elaborada y costosa infancia. Los bebés sapiens vienen a este mundo tan desvalidos que necesitan de sus padres para la supervivencia, algo que se alarga durante años. Pero los bebés de chimpancés prácticamente se las arreglan por sí solos después del destete.

La pelvis de H. erectus, apodada pelvis de Busidima, fue descubierta en Gona, en el norte de Etiopía, en un área desértica que en el Pleistoceno era un pantano próximo a una pradera. Un hallazgo realmente importante, ya que antes tan sólo se conocía una pelvis del “niño de Turkana”, un H. erectus que vivió hace 1,5 millones de años.

El antropólogo Sileshi Semaw, de la Universidad de Indiana, y su equipo, han realizado una minuciosa reconstrucción computarizada del hueso. "Es la pelvis más completa jamás desenterrada de un Homo erectus correspondiente a este periodo, lo que nos proporciona información sobre el canal del parto y el tamaño de los bebés. Esta reconstrucción nos dice que el canal del parto era al menos un 30% más grande de lo que se pensaba, por lo que los bebés ya nacían con un cerebro bastante grande”, dice Semaw.

Hasta ahora, se pensaba que las hembras de Homo erectus daban luz a bebés con un cerebro relativamente pequeño, el cual experimentaría un rápido crecimiento durante la infancia, algo parecido a los chimpancés de hoy en día, sólo que con un cerebro mucho más grande.

Sus infancias serían mas cortas que las nuestras, pero mucho más largas que las de los australopitecinos como Lucy, dice Semaw. Pero ya hace 1,2 millones de años podría haber aparecido una infancia que se iría acercando cada vez más a la nuestra.

Imagen de abajo: La primera de la izquierda es la de Lucy, Australopitecus, la del medio es la nueva H.e., y la de la derecha una humana actual.

Más en inglés John Hawks Blog, New Sienctist, National Geographic, Eurekalert

Más en castellano Ecodiario, El Mundo

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