jueves, noviembre 09, 2006

El P. robustus no tendría una dieta tan especializada

El Paranthropus robustus no tendría una alimentación tan especializada, como se creía. Y no se habría extinguido por culpa de esa especialización.

Science publica esta semana un artículo, por Matt Sponheimer y colegas, en el cual se da a conocer un estudio que utilizó una nueva técnica laser para analizar los dientes de estos homínidos. Con esta nueva técnica pudieron descubrir la variedad que este tenía en su dieta.

El P. robustus vivió en la sabana africana entre los 2.4 y 1.4 millones de años antes del presente. Esta noticia está relacionada con otra que dimos a conocer esta misma semana.

Los dejo con la nota del periódico La Crónica:

El estudio, publicado por la revista Science, pone en tela de juicio la idea de que su extinción se debió a que tenía costumbres alimentarias muy selectas.

Por el contrario, la dieta del "Paranthropus robustus" consistía en diversos tipos de pastos, semillas y, posiblemente, animales, señala el estudio.

"Al analizar el esmalte de los dientes, descubrimos que comían diferentes tipos de cosas y que éstas cambiaban en el curso del año", según Ben Passey, coautor de la investigación.

Los científicos utilizaron una técnica llamada "ablación de láser" para examinar la dentadura de cuatro individuos recogidos en Sudáfrica, que contenía isótopos de carbono absorbidos del alimento durante la vida de cada uno de esos homínidos.

Debido a que los árboles, arbustos y yerbas producen señales isotópicas diferentes, los científicos pudieron determinar que el Paranthropus alteraba su dieta de manera considerable en períodos que iban desde algunos meses hasta años.

"El método demostró que sus dietas eran extremadamente variadas. Una posibilidad es que emigraran estacionalmente desde hábitats de mayor vegetación hacia otros más abiertos, como las sabanas", señala Passey.

Según Thure Cerlin, profesor de geología y biología de la Universidad de Utah, el estudio de esa especie extinta es importante porque demuestra que la variación de la dieta humana está "en la familia" desde hace mucho tiempo.

"Es esta variación la que permite que los seres humanos consuman alimentos de todo el mundo", indica.

El Paranthropus formó parte de una estrecha línea de parientes del ser humano conocidos como "australopitecinos", entre los que se incluye a "Lucy", el fósil de un ser que vivió hace tres millones de años y que muchos antropólogos consideran como un antepasado directo de los humanos modernos.

Según Matt Sponheimer, antropólogo de la Universidad de Colorado, una línea de los descendientes de "Lucy" llevó en última instancia a los seres humanos, en tanto que la otra terminó en un callejón sin salida de la evolución.

"Al haber demostrado ahora que el Paranthropus era flexible en sus hábitos de alimentación en intervalos cortos y prolongados, es probable que necesitemos observar las diferencias culturales o sociales para explicar cuál fue su suerte final", señaló.

Más en inglés:
- Eurekalert
- Scientific American
- National Geographic
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