lunes, noviembre 06, 2006

Paranthropus robustus y H. erectus compartirían modo de subsistencia

No existía tanta diferencia de comportamiento entre el Paranthropus robustus (imagen) y el Homo erectus, según un nuevo estudio.

Estas dos especies coincidieron en espacio y tiempo entre los 1.8 y 1.5 millones de años antes del presente. El estudio, publicado en el South African Journal of Science, realiza una revisión de la adaptación alimenticia y el modo de subsistencia de estas dos especies homínidas (en el paper se llama Australopithecus robustus al Paranthropus, como era llamado antes). Según el autor, Travis Rayne Pickering, es difícil dar cuenta de donde comienza y donde termina el nicho ecológico de cada una de ellas.

Muchos de los datos que se tienen al presente provienen del análisis de huesos y dientes, que para el autor son datos ambiguos. "En suma, hay una considerable incertidumbre en atribuir rastros arqueológicos de cierta relevancia a una u otra especie", dice Pickering, del departamento de antropología de la Universidad de Winsconsin-Madison. "Y hay más", continúa, "la preponderancia de la evidencia actual no apoya la interpretación de J.T. Robinson, que propone que el P. robustus era un vegetariano estricto, que probablemente estaba especializado en comer raíces y tubérculos, o nueces y semillas. Es más plausible que, como el H. erectus, pero probablemente en menor cantidad, el P. robustus fuese un omnívoro generalizado".

En sus conclusiones el autor dice que la comida y los hábitos alimenticios son un factor crucial a la hora de modelar las estructuras sociales en organismos complejos como los primates, debido a que son un recurso limitante a la hora del éxito reproductivo. "Por ende", dice Pickering, "entendiendo las adaptaciones alimenticias de una especie homínida extinta, los paleoantropólogos logran la base para construir el modelo de su socioecología".

Y termina concluyendo que "Los paleoantropólogos se dan cuenta ahora que la separación ecológica entre las especies simpátricas P. robustus y H. erectus fue seguramente más matizada de lo que previamente se creía, probablemente involucrando más que un simple particionamiento del hábitat. Tiene que haberse dado un alto grado de coincidencia alimenticia y, ciertamente, es esperado basándonos en estudios de especies existentes de primates. Con al menos dos especies contemporáneas de cerebros grandes, homínidos omnívoros compartiendo el paisaje del valle de Sterkfontein entre los 1.8-1-5 millones de años, los desafíos de diferenciar su estilo de vida permanecen como algo desalentador pero vigorizante para los paleoantropólogos".

Referencias
"Subsistence behaviour of South African Pleistocene hominids". Travis Rayne Pickering. South African Journal of Science 102, May/June 2006.
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