viernes, febrero 01, 2008

Buscando los orígenes del trueque

Durante miles de años los seres humanos han realizado el trueque de productos como algo esencial en sus vidas. Ese comportamiento permitió profesiones especializadas, al hacer que individuos se dedicaran a ciertos productos para así conseguir otros diferentes. Pero es poco lo que se sabe sobre cómo evolucionó este comportamiento tan importante para la civilización.

Para saber cómo se comportaron nuestros ancestros, los primeros humanos, investigadores de Georgia State University, de la Universidad de California, Los Angeles, y el U.T. M.D. Anderson Cancer Center, examinaron las circunstancias bajo las cuales los chimpancés intercambiarían algún producto valuable, una manzana, por ejemplo, a cambio de otro producto valuable, por ejemplo uvas.

Los científicos creen que los primeros humanos deben haber comenzado así, intercambiando productos comestibles que ellos mismos recolectaban.

La especialización económica no se ve en otros primates más que en el Homo sapiens, y el intercambio de productos es uno de los más básicos precursores de esta especialización.

Lo que descubrieron los investigadores es que los chimpancés no intercambian comida de forma espontánea, sino que necesitan un entrenamiento por parte de los humanos para hacerlo. Pero con entrenamiento y todo, es muy difícil que los chimpancés intercambien un producto tan valuable como ser un trozo de manzana, ya que se los ve reticentes a sacrificar algo tan valorado por ellos incluso sabiendo que van a recibir algo igualmente valioso a cambio, o a veces más valorado como las uvas.

De la misma forma, cuando les ofrecían un trueque que no les convenía, rechazaban la propuesta, señaló en el informe del estudio, Sarah Brosnan de la Universidad Estatal de Georgia.

Según la primitóloga, ese comportamiento es razonable porque los chimpancés no tienen normas sobre la propiedad.

Por ello es que, en estado salvaje, no atesoran alimentos y después de consumirlos, por supuesto, no tienen oportunidad de intercambiarlos, según los científicos.

"Esta renuencia a participar en una operación de trueque parece estar enraizada en la mente de los chimpancés. Son capaces de llevar a cabo un trueque, pero no de una forma en que sus ganancias sean máximas", añadió.

"Este problema es similar al del huevo o la gallina", manifestó Brosnan: "no realizan el trueque porque carecen de instituciones formales para asegurar su propiedad o carecen de propiedad porque no la necesitan ante la ausencia del trueque".

Fuentes EurekAlert y El Mundo

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