viernes, marzo 21, 2008

Nuestros atepasados comenzaron a caminar erguidos hace 6 millones de años

Nuestros antepasados ya caminaban erguidos hace seis millones de años, según un nuevo estudio que analizó los restos de un homínido descubierto en Kenia.

Se trata del Orrorin tugenensis, homínido descubierto en el 2000, y que ha desatado una polémica importante en el mundo de la paleoantropología.

Ya desde su descubrimiento, Martin Pickford y Brigitte Senut propusieron que se trataba de un bípedo tras un análisis preliminar del fémur. Pero muchos de sus colegas cuestionaron estas observaciones, y desde entonces el fósil se ha encontrado perdido en una especie de «limbo científico», como afirma hoy un editorial de la revista Science, que publica el nuevo estudio.

Tres años después del hallazgo original, en 2003, el paleoantropólogo Brian Richmond, de la Universidad de George Wahington, y su colega William Junkers, recibieron permiso del Gobierno de Kenia para volver a examinar el controvertido fósil de Orrorin.

Tras medir cada detalle del fémur, los investigadores compararon su morfología con una base de datos de más de 300 ejemplares del mismo hueso de grandes simios, homínidos y Homo sapiens modernos. El concienzudo análisis no dejó lugar a dudas: la estructura ósea de 'Orrorin' le permitía caminar erguido, según los autores de la investigación.

“Nuestro análisis confirma de forma contundente que era una especie bípeda hace seis millones de años”, asegura el doctor Richmond en Science. Además, la investigación ha comprobado que 'Orrorin' era muy similar a la rama de los australopithecus, que surgieron hace cuatro millones de años, y que durante la mayor parte de la evolución humana el mecanismo fisiológico del bipedalismo ha variado muy poco.

“Nosotros demostramos que el fémur de O. Tugenensis difiere del de simos y Homo y que es más parecido a los de Australopithecus y Paranthropus, indicando que O. Tugenensis era un bípedo pero no más parecido a los Homo que a los Australopithecus”, concluyen los autores en el estudio. Y siguen “La morfología del fémur indica que O. Tugenensis compartía características biomecánicas de la cadera con los australopitecos, lo que sugiere que este complejo evolucionó más temprano en la evolución humana y que persistió por al menos 4 millones de años hasta que aparecieron las primeras modificaciones con los primeros Homo”.

Vía El Mundo

Fuentes: NYT, LiveScience

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