miércoles, junio 16, 2010

Niñez prolongada hace 1 millón de años

Al parecer, hace un millón de años nuestro género humano ya tenía una niñez comparable a la actual, o sea prolongada. Esto se infiere de un estudio dental publicado en PNAS que se basa en restos fósiles descubiertos en el sitio de Gran Dolina, de las sierras de Atapuerca, España.

dientes hominido atapuerca El artículo presenta el estudio de un homínido fósil del que se descubrió la mandíbula. Esta presenta una dentición mixta que permite a los autores confirmar los resultados que ya venían aportando en otros estudios, que apuntan a que un millón de años atrás estos homínidos, que habitaban en lo que hoy es España, tenían un patrón de desarrollo dental moderno.

La mandíbula, fragmentada, fue descubierta en 2006, pero al estar tan cementada en la roca, recién se la pudo comenzar a estudiar en 2008.

Se puede ir más allá, dicen los autores, “usando información sobre la formación del esmalte y de las raíces dentales en chimpancés, homínidos antiguos y humanos modernos, hemos estimado que el tiempo de formación de los primeros molares del individuo 5 (H5) del nivel TD6, que habían aflorado justo al tiempo de muerte del individuo, tenían un rango de entre 5,3 y 6,6 años”.

Esto es similar a como sucede en los humanos actuales. Lo que hace suponer a los autores que estos homínidos de hace 1 millón de años tenían una niñez prolongada similar a la nuestra.

Hasta la fecha, los paleoantropólogos aceptan que los Australopitecos y demás homínidos antiguos, así como los primeros miembros de nuestro género Homo, tenían un desarrollo y un crecimiento muy similar al de los grandes simios. Esto incluye un período de formación dental rápido y cerebros pequeños comparados con los nuestros.

No se sabía cuando se había dado el cambio hacia un desarrollo más moderno, y se creía que era algo reciente, pero con este y otros estudios se está llevando esta característica más atrás en la historia evolutiva humana.

“Si esta hipótesis se prueba verdadera, implicaría que la aparición en el género Homo de esta importante característica de desarrollo biológico y un asociado incremento en el tamaño cerebral, precedió al desarrollo de las áreas neocorticales que llevaron a las capacidades cognitivas que se creen exclusivas de Homo sapiens”, concluyen los autores.

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4 comentarios :

Millán Mozota dijo...

Hombre, los Homo de h. 1 millón de alños ya tenian cerebros grandecitos, no es tan raro pensar en una niñez (algo) prolongada para facilitar el aprendizaje y la socialización de los conocimientos adquiridos.

Carlos Suchowolski dijo...

La niñez prolongada al igual que la gestación prolongada son la precondición de las características físicas del cerebro humano, de desarrollo neuronal, no de supuestas necesidades de aprendisaje que tienen que ver con el desarrollo posterior de la cultura (que tiene otra dinámica).
¿O no se ha determinado ya así?

Millán Mozota dijo...

El cerebro humano sin cultura es como un deportivo sin gasolina: muy bonito pero inutil. Si, puedes traer un burro y empujarlo, pero no es lo mismo.

No se trata de pre-condición sino de interacción.
Me explico: Las capacidades "culturales", en sentido amplio del término, requieren de una capacidad mental, y un ambito social: son adquiridas por los individuos en un marco compartido.

Las capacidades culturales implican: interacción intra-grupal,
transmisión de conocimiento, planificación a largo plazo, innovación, desarrollo de estrategias complejas...

Las capacidades "culturales" interaccionan con la selección natural: Algunas mutaciones serán "utiles" porque facilitan la creación, acumulación y transmisión de elementos culturales, importantes para la supervivencia del individuo y del grupo, y (probablemente) para la reproducción sexual y social (supervivencia del grupo a través de las generaciones).

De este modo, la cultura, a través de la selección natural, _puede_ condicionar el desarrollo de un alargamiento de la niñez, que a su vez facilita el desarrollo ontogenético (a lo largo de la vida del individuo) del cerebro, y _también_ amplía considerablemente el marco temporal para la aprehensión de conocimientos y conductas complejas ("culturales").

Dicho de modo más sencillo: La ventaja sobre la que actúa la selección no pueden ser ni la inmadurez de los fetos, ni la debilidad y dependencia de los niños durante más años, ni el tener una cabeza tan gorda y que "consume" tanto. Sencillamente porque no son ventajas, sino que son GRANDES handicaps.

La ventaja adaptativa, aquello sobre lo que actúa la selección natural, en todo caso, estará en el ámbito de las capacidades culturales que, como explico abajo, vienen desarrollándose desde nuestro ancestro común con el chimpancé.

La idea de que el hombre evoluciona hasta obtener un "cerebro perfecto" y DESPUES desarrolla la "cultura", hasta donde yo se, no tiene base. Conocemos elementos culturales en casi todas las especies de monos del viejo mundo que han sido escrutadas a conciencia (y en otros animales). Chimpancés y bonobos tienen rasgos culturales propios muy complejos, que son exclusivos de cada grupo o población. En cuanto a "nuestros" antepasados homínidos, sabemos que tenían elementos culturales desde hace al menos dos millones de años, cuando sus cerebros eran UN POCO mayores que los de un gorila. Como yo lo veo, la cultura humana ha ido desarrollandose desde entonces, interaccionando, de manera dinámica, y no siempre lineal, con el desarrollo cerebral.

JUANITO dijo...

Seria interesante saber cuando se dió la comunicación verbalizada.
¿100.000 años atrás?
¿cómo hemos evolucionado durante miles de años sin un lenguaje verbal abstracto, simbólico, metafórico, sin cosificar?
¿cómo se ha ido formando nuestro ego, nuestra máscara, nuestra personalidad, nuestras mecanismos neuróticos de defensa?
¿tal vez desconozcamos que tengamos un potencial mayor que no necesita del apoyo verbal y la cosificación?
¿tendrá que ver con la espiritualidad, generalizada en miles de culturas del planeta, que reclama la unión con la naturaleza?
Salut!
y que lo racional no nos impida escuchar nuestro cuerpo, pues lo obvio es normalmente lo más difícil de ver: "nos fijamos en la paja del ojo ajeno y no vemos la viga en el nuestro"
joan