miércoles, abril 26, 2006

Historia de los fósiles Neandertales

El comienzo de la historia del Hombre de Neandertal es también el inicio de la paleoantropología. En agosto de 1856 fue descubierto el espécimen que luego sería conocido como Neandertal 1. El lugar fue la cueva Fedhofer en el valle del río Neander, Alemania. Fue bautizado Hombre de Neanderthal porque así se dice "valle del Neander" en alemán.

Los restos óseos fueron encontrados en una cantera cercana a la ciudad de Düsseldorf. Esos huesos fósiles eran un casquéte craneal, dos fémures, los tres huesos del brazo derecho, dos del brazo izquierdo, parte del hueso ilíaco izquierdo, y fragmentos de la escápula y costillas. Encontrados por los trabajadores de la cantera, fueron dejados a un lado para que los viese un profesor local, naturalista amateur, llamado Johann Karl Fuhlrott (ver imagen). Él sospechó enseguida que esos huesos representaban piezas importantes del pasado de la humanidad, aunque no preveía que serían los primeros restos de homínidos en un estado evolutivo anterior. El libro El origen de las especies, de Charles Darwin no había sido publicado todavía, saldría en 1859.

Fuhlrott envió una descripción del material al anatomista Hermann Schaaffhausen y el descubrimiento fue anunciado conjuntamente en 1857.

Una de las primeras especulaciones sobre el origen de esos extraños huesos fue la del científico alemán R. Virchow, que decía que el esqueleto había pertenecido a un jinete cosaco, que tenía esos gruesos huesos supraorbitales formados por frotarse muy seguido la frente, debido al dolor que le causaban las enfermedades óseas. No duró mucho este error, aunque las primeras descripciones tuvieron mucha controversia.

M. Boule y H. Vallois fueron los primeros en decir que el Hombre de Neandertal no formaba parte de los ancestros del hombre moderno. Creían que tenía una contextura parecida a la de los simios, y que seguramente tendría la misma inteligencia, también que caminaba como un mono.

Estas suposiciones estaban basadas en una mala interpretación del espécimen de La Chapelle-aux-Saints (un individuo anciano con artritis crónica en todo su cuerpo), y también por un prejuicio de esos dos científicos, que se negaban a aceptar la relación del neandertal con los europeos modernos.

Luego se supo que los restos de Fedhofer no fueron los primeros neandertales descubiertos. El niño de Engis, en Bélgica fue el primero, en 1829; y el segundo fue un cráneo de mujer en Forbes Quarry de Gibraltar, en 1848. Pero las implicancias de estos dos descubrimientos no fueron advertidas hasta que el descubrimiento del valle del Neander fuera descrito y discutido por varias autoridades en la materia.

El nombre de la especie, Homo neanderthalensis, fue dado por el anatomista irlandés William King en una reunión de la British Association en 1863, y luego publicado en el Quaterly Journal of Science en 1864.

Desde entonces fueron encontrados restos de unos 500 neandertales, una especie que es sin duda la más discutida en el ámbito académico. Hoy en día es aceptada una visión multirregional que ve a los neandertales siendo absorbidos o marginados por los Homo sapiens que llegaron desde medio oriente. Extinguiéndose de esa forma, sin dejar huellas genéticas en los humanos modernos, si es que hubo un cruce entre ellos.

Artículos relacionados

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- ¿El primer neandertal era un irlandés idiota?

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-William King, quien nombró a los neandertales en 1863




martes, abril 25, 2006

Cultura lítica en Java hace 1.6 millones de años

La revista Science publicó un reporte sobre un Congreso de la Indo-Pacific Prehistory Association en el que se dio a conocer el descubrimiento de artefactos líticos pertenecientes al Homo erectus de 1.6 millones de años, en Java.
Hace 1.7 millones de años los Homo erectus rondaban los pantanos y las tierras altas de Java, Indonesia. El llamado Hombre de Java (los erectus de allí) conocido por los huesos de más de 100 individuos desde su primer descubrimiento en 1891. Pero la cultura lítica del llamado Hombre de Java (primeros erectus descubiertos) fue siempre un misterio, con sólo algunos artefactos no más antiguos que un millón de años hasta ahora.
En el encuentro, el arqueólogo Harry Widianto del National Research Centre of Archaeology in Yogyakarta, Indonesia, cautivó a sus colegas con placas mostrando herramientas de piedra encontradas en sedimentos que podrían llegar a los 1.6 millones de años de antigüedad. El descubrimiento fue hecho en el famoso sitio homínido llamado Sangiran, en la cuenca de Solo, en la parte central de la isla Java. "Abre una nueva ventana hacia el estilo de vida del Hombre de Java", dijo el paleoantropólogo Russell L. Ciochon, de la University of Iowa.
Windiano viene descubriendo lascas de piedra desde 1998. Y en 2004 dieron con una capa sedimentaria de 1.2 millones de años en la que encontraron 220 lascas de varios centímetros de largo, en su mayoría de calcedonia.
A pesar que los homínidos se cree que evolucionaron en África, Indonesia es un paraíso de fósiles, con los descubrimientos de Homo erectus y el más reciente Homo floresiensis.

Imagen: Herramientas de piedra de Indonesia. Credito: Retno Handini.

lunes, abril 17, 2006

¿Cuándo empezamos a usar calzado?

Según un paper de agosto del 2005 publicado por el paleoantropólogo Eric Trinkaus en el Journal of Archaeological Science el ser humano, los Homo sapiens, comenzaron a usar zapatos aproximadamente hace 30 mil años.

Trinkaus realizó estudios mediante los cuales llegó a la conclusión de que los dedos gordos de los pies demuestran el uso o no de calzado. Huesos más delicados indican el uso de zapatos, mientras que los más robustos son prueba de que caminaban descalzos.

Para probar la teoría, Trinkaus comparó huesos de los pies de antiguos nativos americanos que solían andar descalzos, con Inuits de Alaska contemporáneos, que usaban botas gruesas de pieles de foca.

Los estudios sugieren que los que usaban calzado tenían dedos más débiles simplemente porque poseían menos presión durante su período de vida, no fue un cambio evolutivo.

El estudio no fue aplicado a una comparación con los neandertales, quienes tenían sus huesos más robustos, y no podrían entrar en la misma comparación, sino que debería hacerse una comparación entre todos los restos neandertales para comprobar si los que fueron contemporáneos de los Cro-Magnon (hace 30 mil años) no tenían los dedos gordos más gráciles. Tal vez los últimos neandertales también usaban calzado como los Homo sapiens.

(imagen: Erik Trinkaus / Czech Academy of Sciences)



Noticias en inglés:

* BBC News
* ScienceDaily.com

Opiniones sobre el artículo en inglés:

* Afarensis
* Abnormal Interests

jueves, abril 13, 2006

Noticia: Un fósil que agrega eslabón en la evolución humana

El paleoantropólogo Tim White y colegas reportaron en Nature el descubrimiento de un nuevo fósil del Australopithecus anamensis en un nuevo sitio, Asa Issie, con una datación de entre 4.1 y 4.2 millones de años.

El fósil es presentado como el descubrimiento de un "eslabón perdido", esta vez entre los géneros Ardipithecus y Australopithecus.

Del diario Clarín (12/6/06):

Según los científicos, el hallazgo –del cual se publicaron detalles en la revista Nature- conforma una “minipelícula de la evolución”. “Es como tener doce cuadros de un video casero, pero de una que abarca seis millones de años", comentó el autor central del estudio Tim White, codirector del Centro de Investigación de la Evolución Humana en la Universidad de California en Berkeley.

El fósil fue descubierto en el sitio Asa Issie, al noreste de Etiopía, en al valle medio del Awash. Con una antigüedad de 4.1 millones de años, y según los antropólogos que firman el paper de Nature sería anatómicamente intermedio entre el Ardipithecus ramidus y el Australopithecus afarensis, la especie de la famosa Lucy. Los restos (fragmentos de una mandíbula, dientes y femur) pertenecen al Australopithecus anamensis, la especie más primitiva de los australopitecos. "Ahora sabemos de donde venían los australopitecos antes de cuatro millones de años", dijo White en el New York Times.

Imagen (ver completa): Tim D. White /Brill Atlanta. Dientes y huesos de mano, pie y muslo.

El anamensis fue descubierto por primera vez en 1997 por Mave Leakey y Alan Walker, que ellos creían era el homínido más antiguo que había caminado erguido. Ahora hay algunos que pelean el puesto, pero la relevancia de esta especie es más la de funcionar como vínculo con los Ardipithecus, que eran más parecidos a los monos actuales.

Este descubrimiento permitiría extender el rango de estos homínidos, que antes eran sólo conocidos por dos sitios en Kenya. La importancia del hallazgo no es tanto el fósil en sí, ya que la especie ya era conocida, sino el lugar donde fue encontrado. Una zona alejada de la anterior y habría sido un medioambiente distinto, aparte de ser la misma zona que habitara el más antiguo Ardipithecus ramidus. (ver mapa)

Resumen evolutivo

Un resumen de cómo afectaría esto a nuestro árbol genealógico, que en realidad la forma sería más la de un arbusto, sería el siguiente:

A lo largo de seis millones de años hay desperdigadas unas 246 especies de homínidos. El ser humano actual pertenece a la especie sapiens, del género Homo, subgrupo de la familia de homínidos. Se cree que nuestro género (que incluye a los Neandertales, al Homo erectus, y a otros) evolucionó a partir de los Australopithecus. Y este nuevo descubrimiento crearía un vinculo entre los Australopithecus y los Ardipithecus, más antiguos, uniéndolos así a nuestro arbusto genealógico.

De Clarín:

En 1994, se halló parte de un esqueleto de 4,4 millones de años de la especie Ardipithecus ramidus a unos 10 kilómetros del último descubrimiento. “Este parece ser el vínculo entre Australopithecus y Ardipithecus como dos especies diferentes”', conjeturó White. La diferencia más notoria entre las fases del hombre puede verse en los dientes masticadores más grandes del Australopithecus para comer alimentos más duros, dijo. Las conexiones entre Ardipithecus y Australopithecus se vienen conjeturando desde que se halló el primer fósil anamensis en Kenia hace once años.


+Otras sitios que recogieron la noticia en español

En inglés
*Paper de Nature
*Un análisis interesante de la noticia por John Hawks
*Scientific American
*New York Times
*BBC
*Reuters
*MSNBC
*LiveScience.com
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lunes, abril 10, 2006

Noticia: Los neandertales serían poco sociales

Los neandertales eran anti sociales, según un estudio publicado por el doctor Dan Adler, de la Universidad de Connecticut, en la revista Current Anthropology.

Un equipo de arqueologos estadounidenses opinan, en la revista citada, que el hombre de neandertal llegó a su final evolutivo por una falla para mantener vínculos sociales con otros grupos, al contrario de los humanos modernos, quienes hacen largos viajes, haciendo amigos que los ayudarán luego durante malos momentos.

Trabajaron en la región del Cáucaso, en lo que hoy es la república de Georgia. Allí descubrieron evidencias de un comportamiento de cazadores expertos de parte de los neandertales, que requerían un conocimiento de las migraciones anuales de los animales, y el planeamiento de trampas para atraparlos.

Pero también encontraron una diferencia crucial entre los neandertales y los sapiens arcaicos. Los primeros tendían a ser anti sociales, permaneciendo en grupos pequeños de cazadores recolectores, mientras que los sapiens eran viajeros, llegaban a recorrer cien kilómetros como rutina, conociendo así otros grupos.

Los científicos llegan a la conclusión de que si una región era agotada u ocupada por un rival más poderoso, los neandertales no tenían a quien recurrir por ayuda, mientras que los sapiens sí.

El doctor Adler dice en el diario Scotsman.com que: "Cada individuo neandertal, imagino que no conocería más que a 20, 30 o 50 personas. Eso se desprende del hecho de que no salían mucho. Tal vez ellos no lo querían. Los humanos modernos parece que solían salir mucho de paseo."

"Si te encontrabas en un área donde los recursos ya no existían, ya sea por una mala temporada o porque habías cazado todos los siervos, ibas a necesitar moverte a otro territorio donde seguramente había gente. Si no los conocías seguramente no les iba a gustar que apareciera gente nueva. Los humanos modernos habían conocido a esa gente". Y según el estudio los neandertales no.

Adler continúa en el mismo medio: "Está claro que los neandertales eran bastante inteligentes. Podrían cazar tan bien como los humanos modernos y tenían un conocimiento experto de su medioambiente."

"Era en el ámbito social donde los humanos modernos tenían ventaja. Yo pienso que ellos conocían más gente y vivían una vida más rica en términos de contacto cultural que los neandertales. Pero eran ambos inteligentes."


Noticia fuente (en inglés): Scotsman.com News

Artículo más completo (en inglés):
Neanderthals, humans more similar than thought, says anthropologist

martes, abril 04, 2006

¿Por qué los neandertales tenían la nariz tan grande?

Una característica que haría reconocible a un neandertal si lo viéramos caminando por la calle sería la amplia nariz que tenían. Exteriormente se vería lanzada hacia adelante y muy ancha, y también por dentro lo eran. Tenían aperturas nasales muy amplias.

Históricamente se explicó el tamaño de la nariz neandertal como una adaptación a los ambientes fríos y áridos. (imagen por John Gurche)

Los estudios comparados de muestras óseas pudieron comprobar que, debido a la naturaleza adaptativa de la forma de la nariz humana, había una correlación entre la forma de la nariz y el clima donde había vivido esa especie.

Al ser tan amplia en los neandertales les daba más superficie en la cual la mucosa calentaba y humedecía el frio y seco aire, de le Edad de Hielo, antes que llegara a los pulmones.

Pero recientemente los paleoantropólogos Mayer, Chang y Lewis de la Universidad de Pennsylvania publicaron en la Paleoanthropology Society una explicación diferente para el amplio tamaño de la nariz neandertal. (Abtract al final de la entrada)

Ya habían publicado en un anterior estudio del 2003 que la respiración nasal no era dependiente de las variables climáticas, sino que estas estaban más relacionadas con la respiración bucal. Aparte que la forma nasal no es independiente, sino que está en correlación con el resto del rostro y cráneo.

Los resultados de los estudios realizados por Mayer y compañía los llevan a creer que la forma nasal estaba sujeta a fuerzas funcionales que afectaban otras partes del rostro. Según ellos estaba asociada a las funciones masticatorias del rostro, más que con el clima local.

Los neandertales tenían una mandíbula fuerte, y una musculatura facial que les daba una gran fuerza masticatoria. Esto habría moldeado el rostro neandertal, nariz incluida.

Algunos artículos en inglés sobre la nariz neandertal

1999

Vol. 96, Issue 4, 1805-1809, February 16, 1999

Neandertal nasal structures and upper respiratory tract "specialization" (Robert G. Franciscus)

Resumen de disputas hasta 1997

1996

Vol. 93, Issue 20, 10852-10854, October 1, 1996

Significance of some previously unrecognized apomorphies in the nasal region of Homo neanderthalensis (Jeffrey H. Schwartz and Ian Tattersall)

What the nose knows: New understandings of Neanderthal upper respiratory tract specializations (Jeffrey T. Laitman, Joy S. Reidenberg, Samuel Marquez, and Patrick J. Gannon)

--

Journal of the Paleoanthropology Society

Functional morphology of the Neandertal Nose

M. R. Meyer, Doctoral Candidate, Department of Anthropology, University of Pennsylvania

M. L. Chang, Doctoral Candidate, Departments of Anthropology and Biology, University of Pennsylvania

J. Lewis, Research Assistant, Department of Anthropology, University of Pennsylvania

Neandertals have exceptionally broad nasal apertures. The Neandertal nose has been referred to as “the

prime architect of the Neandertal face” (Coon 1962). Functional explanations for the size of Neandertal noses have historically considered them to be specializations for a cold, arid environment. The adaptive nature of human nasal form is suggested by some studies of modern skeletal samples documenting a positive correlation between nasal indices and climate. Others have cautioned that these indices may not be independent of non-adaptive variables affecting facial form, and that in many studies these other variables have not been controlled; Meyer et al. (2003) showed that in modern humans nasal breadth has a negligible relationship with climatic variables, and is more highly correlated with bi-canine breadth and especially palate breadth. Thus, the form of the nasal aperture is not independent of adjacent structures, contra Hylander (1977) and Carey and Steegman (1981), who argue that nasal form is subject to selection independent of the rest of the face.

We evaluate the form of the nasal aperture in relation to non-nasal measurements of facial breadth in ten Middle Pleistocene and Neandertal fossils, and use 460 modern human crania of known provenience to test whether the nasal aperture is constrained by other aspects of facial morphology. Then, we examine the relationship between non-nasal measurements of facial breadth and climate, using historical and ancient climatic data collected for each cranium’s locality to test the hypothesis that only the nasal capsule responds to selection related to climate. Our results indicate that nasal morphology is subject to functional constraints that affect other parts of the face, and that Neandertal nasal morphology may have a stronger association with masticatory or paramasticatory functions than with climate.


domingo, abril 02, 2006

Entrevista: Juan Luís Arsuaga

En el diario español ABC le hicieron una entrevista al paleoantropólogo Juan Luís Arsuaga, podemos rescatar lo siguiente:

¿Cómo era esa época? ¿Había música? ¿Había filosofía?

-Atapuerca cubre la génesis de todo, la época en la que nace la consciencia y aparece el simbolismo. A partir de ese momento se desarrolla la mente simbólica del hombre. Luego surge el arte, las preguntas existenciales, la reflexión, la religión, el mundo mítico. Atapuerca cubre un periodo superior a un millón de años, todo el tiempo que ha habido gente viviendo en Europa. Con Atapuerca se ha cubierto un vacío en la prehistoria del que siempre se había pensado que no había nada. Atapuerca ha abierto nuevas líneas de investigación, ha constatado la existencia de una especie desconocida, «el homo antecesor», casi 800.000 años anterior al Neandertal.