viernes, mayo 28, 2010

Ardipithecus ramidus genera polemica

Se acuerdan de Ardi, Ardipithecus ramidus que llegó a patear el tablero de la evolución humana a fines del año pasado y que incluso fue elegido como noticia científica del 2009.

image Pero ahora un par de comentarios científicos publicados en Science ponen en duda varios de los supuestos del grupo descubridor de Ardi, como el de Thure Cerling y colegas que dice el paleoambiente de Ardi no fue boscoso, como argumentaban White y colegas en 2009.

O el de Esteban Sarmiento que dice que no pertenecía a nuestra subtribu hominina, porque el reloj molecular ubica la divergencia humano-chimpancé entre 3 y 5 millones de años atrás, muy reciente como para que Ardipithecus ramidus pertenezca a nuestro linaje, ya que tiene 4,4 millones de años.

Cerling es un geoquímico de la Universidad de Utah, que junto con colegas geólogos y antropólogos utilizaron los mismos datos publicados por White y colegas en Science en 2009 para analizar el paleoambiente en el que vivió Ardi hace 4,4 millones de años.

Luego de analizarlo no apoyan la interpretación del grupo descubridor, para ellos no vivía en un bosque tupido. Por el contrario, para ellos vivía en la sabana arbustiva con parches de árboles que se viene interpretando desde hace años como el ambiente en el que vivieron casi todos estos homínidos del pasado, y que según una de las teorías que Ardi había echado por tierra, habría posibilitado el caminar erguido de nuestro linaje.

Pero White ha respondido al comentario técnico de Cerling y colegas en el mismo número de Science. En él dice que estos críticos ignoran la totalidad dela evidencia fósil, geológica y geoquímica presentada en los papers originales. Él dice que había pastizales, es cierto, pero la abundancia de fósiles de mamíferos adaptados a la vida boscosa indica que no era un ambiente de savana abierta, sino un bosque cerrado.

El siguiente comentario, tal vez el más lapidario, fue el de Esteban E. Sarmiento, zoólogo especializado en vertebrados de la Fundación Evolución Humana, quien dice que Ardi no tendría que estar ubicado en nuestro linaje.

Según opina Sarmiento, aspectos primitivos del esqueleto de Ardi y el reloj molecular sugieren que Ardipithecus ramidus es anterior a la divergencia que llevó a la separación actual entre nosotros y los chimpancés.

En su respuesta, el equipo de White dicen que las fechas del reloj molecular no son confiables, y que hay fósiles que han empujado esa divergencia mucho más atrás, hace 6 millones de años. También que Sarmiento no reconoció la gran cantidad de características craneales, dentales y esqueléticas que alinean a Ardi con los homínidos posteriores.

Ardi llegó para patear el tablero de la evolución humana, por lo que no va a ser un camino de rosas aceptar todo lo que vino a cambiar de lo que se creía hasta la fecha.

Mayoritariamente se pensaba que ese antepasado común no habría sido muy diferente de los chimpancés actuales, lo que ha llevado al error popular de asumir que descendemos de un mono como los de hoy en día. El Ardipithecus ramidus echa por tierra esa visión, ya que es uno de los más antiguos y más cercanos al antepasado común, y no tiene absolutamente nada que ver con un chimpancé actual.

¿Qué nos dice esto? Que el nuevo fósil era más arbóreo que los monos actuales, que se caracterizan por ser más terrestres, al igual que nosotros y nuestros antepasados del género Homo. Esto permite imaginar que el ancestro común habría sido del todo arbóreo, y habría dado lugar a dos líneas evolutivas diferentes, pero ambas terrestres: una caminó sobre sus dos patas, y la otra no. Ardipithecus caminaba en dos patas, pero no de la forma que lo hacían los australopitecos y nosotros.

Referencias

Science 28 May 2010:
Vol. 328. no. 5982

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