sábado, mayo 03, 2008

Los neandertales tenían unas bocas muy grandes

Según un nuevo estudio, los neandertales tenían una boca de un gran tamaño que podían abrir mucho, mucho. Repriman las bromas y los malos pensamientos, que es un estudio serio.

Yoel Rak, profesor de anatomía de la Universidad de Tel Aviv, Israel, y William Hylander, experto en biomecánica de la Universidad Duke, presentaron su estudio en las reuniones de la Paleoanthropology Society que se llevaron a cabo el mes pasado en Vancouver, Canadá.

Los autores realizaron un análisis de la estructura facial neandertal, y descubrieron una combinación entre la estructura misma, los molares posicionados hacia adelante y un espacio inusualmente grande entre las partes verticales de la parte trasera de la mandíbula. Esto les permitía a los neandertales abrir la boca casi de par en par, los autores no pudieron medir con exactitud cuanto la podían abrir.

Compararon esta cualidad con humanos actuales y con Homo sapiens arcaicos, y ninguno tiene este rasgo.

“Esta habilidad está conectada con el largo de las fibras musculares, las cuales, por supuesto, no tenemos”, dijo Rak.

Según Rak y Hylander el gran espacio detrás de los molares en los neandertales creaba una geometría que les permitía dar unas mordidas muy grandes. Según opinan ellos, esto puede llegar a ser una adaptación al tamaño de la comida neandertal. Si bien ponen un manto de cautela, ya que la verdadera razón es un enigma, dicen. “Es algo que sólo una máquina del tiempo podría decirnos”, dijo Rak a National Geographic.

Como vimos aquí en Mundo Neandertal, los neandertales comían mucha carne, y de la mejor, pero también comían pescado y se comprobó hace poco que comían vegetales. No se me ocurre qué de todo eso podría ser tan grande como para que su mordida se adaptase a ser tan amplia, realmente, no creo que esté por allí la respuesta a esta habilidad. Ya que no es que se anduvieran comiendo a los renos de un bocado, sino que utilizaban su tecnología lítica para trozar la carne, y luego cocinarla.

Según Alan Mann, paleoantropólogo que no participó del estudio, pero opina sobre él en National Geographic, una estructura bucal grande no sería exclusiva de los neandertales, sino también de otras especies de homínidos anteriores. Él cree que no se debe a hábitos alimenticios, sino a la evolución del cráneo, el tamaño del cerebro creció y la cara se movió debajo. Dice que la arquitectura facial cambió en los humanos modernos haciendo que la caja craneal y el rostro tuvieran una relación estructural diferente, lo que hizo que cambiara la forma en que abrimos nuestra boca.

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