miércoles, julio 09, 2008

El oído del H. heidelbergensis

El escaneo por tomografía computada de un cráneo de Homo heidelbergensis ayudó a un grupo de científicos a reconstruir la estructura del canal del oído de este ancestro de los neandertales. El cráneo tiene 530 mil años de antigüedad, y fue descubierto en la Sima de los Huesos, en Atapuerca. Esto les permitió descubrir que tenían la posibilidad de ser unos charlatanes, si es que tenían lenguaje.

Los neandertales tienen un peso grande sobre sus cabezas, y es que siempre se pensó que apenas si podían emitir algunos sonidos y que no tenían lenguaje, etc. Eso ya está desmentido en la actualidad. Lo mismo se pensó sobre sus antepasados. Pero estos nuevos estudios hacen suponer que podrían haber sido conversadores, al menos eso indican los canales del oído.

Los descubrimientos sugieren que el lenguaje habría aparecido antes de lo supuesto hasta ahora. Muchos paleoantropólogos opinan que apenas apareció hace unos 50 mil años y se dispersó rápidamente, y sólo lo hizo entre los Homo sapiens. Pero también está los que creen que el Hombre de Neadertal también lo tuvo, y que habría emergido mucho antes y gradualmente.

Este cráneo, el famoso Cráneo 5, de H. heidelbergensis indica que al menos hace 530 mil años estaban capacitados para escuchar sonidos de la misma forma que nosotros hoy. “Esto podría reiniciar el debate de si los neandertales podían hablar”, dijo Rolf Quam, paleoantropólogo del American Natural History Museum en New York coautor del estudio.

Este es el primer estudio en el que se utiliza un fósil para reconstruir la percepción sonora de cualquier especie de nuestro género Homo.

Quam dijo que el grupo de científicos de Atapuerca reconstruyó la forma y tamaño de los canales del oído del cráneo mediante tomografía computada.

“El largo del canal del oído puede determinar qué frecuencias de ondas de sonido resonaban y por ende podían ser oídas más fácilmente”, dijo Sunil Puria, de la Stanford University, especialista en patrones de sonido y estructura del oído.

La geometria del canal del oído revela que los patrones de escucha de los heidelbergensis eran iguales a los e los humanos de hoy en día. Tanto ellos como nosotros tenemos un oído que capta una frecuencia en el rango de los 2 kilohertz a 4 kilohertz , dentro del cual entra el sonido del lenguaje hablado.

Los chimpancés tienen una sensibilidad cercana a los 4 kilohertz. “Por supuesto que los primates pueden diferenciar sonidos relativos al habla, también lo hace mi perro, pero la clave es que los humanos tenemos un máximo de sensibilidad en el rango que contiene muchos sobretonos en el lenguaje”, dijo Mark Coleman , de la Midwestern University, especialista primates pero no involucrado en el estudio.

Obviamente los resultados no demuestran fehacientemente que los heidelbergensis hablaban, pero al menos sí tenían la posibilidad. “Estamos diciendo que el oído cambió por alguna razón y esos cambios facilitaron la posibilidad de que se desarrollase el lenguaje”, dijo Quam.

Es de suponer que si tenían esa capacidad de oír era por algo, el cuerpo no invertiría un gasto de recursos en un sistema así largo si no tuviese una utilidad.

Vía ScienceNews

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