sábado, mayo 31, 2008

La huella humana de Bolivia

El otro día les contaba sobre una huella descubierta en Bolivia que decían que era del primer ser humano que caminó sobre la tierra. No les conté mucho, porque sólo había leído un “debate” posterior, ahora me interioricé un poco así que vamos a despacharnos.

La noticia abre con el título de que un grupo de investigadores dio con un super hallazgo, nada menos que una huella humana que sería la más antigua del mundo. ¿Dónde? ¿En Laetoli? ¿Turkana? ¿China? No, en Bolivia, cerca del Lago Titicaca.

Se dice en una de las noticiasEste descubrimiento, según los expertos, niega la teoría sobre la evolución del hombre y probaría "la existencia de otras sociedades" anteriores a la actual”. Reniega de lógica, habría que agregar.

Según los investigadores Jorge Miranda y Freddy Arce, la huella tienen una edad de entre 5 y 15 millones de años, ya que “se encuentra en una roca del Mioceno”. A juicio de estos expertos “no fue labrada posteriormente”.

Recordemos que la huella humana más antigua descubierta hasta ahora, son las de Laetoli, con 3,7 millones de años de antigüedad, y técnicamente no son humanas, ya que no pertenecen a ninguna especie del género Homo sino a un australopitecus, o eso se cree, al menos.

Según el experto Arce: “La teoría de la evolución se encontraría ante una gran dificultad con la evidencia que ahora estamos mostrando”.

Al parecer los expertos han solicitado ayuda y visitas de de Europa, y a Zahi Hawass de Egipto. Pero no parece que haya ido nadie, y, según dicen ellos mismos, todos los reciben con escepticismo. ¿Por qué será?

La huella

En la zona la huella es conocida como la pisada del inca, ya que la veneran por ser una huella de sus antepasados. Fue descubierta por Fanny Pimentel, a finales de octubre del año pasado, mientras buscaba sitios arqueológicos. Fanny tomó una fotografía y se la presentó a la Comunidad de la sabiduría ancestral, quienes luego realizaron los estudios y la difusión.

La roca que contiene la huella sería de arenisca, roca sedimentaria. Fue descubierta cerca de la localidad aimara de Sullkatiti. La huella, a juicio de los expertos, es de un pie izquierdo de 29,5 centímetros de largo. Habría pertenecido a un sujeto de 1,70 de altura y con 70 kilos de peso, que caminaba erguido.

“La huella presenta cinco dedos y de acuerdo a lo que se puede observar los pulpejos de cada uno de los dedos son bastante robustos, presentando cada uno de ellos una ubicación correcta por lo cual la huella plantar nos da a conocer que existía un buen abanico de tracción y una buena bipedestación”, señala el informe del podólogo Guillermo Lazcano (leído aquí). Y sigue:

Otro dato del análisis podológico indica que “al llegar a la región del Istmo se puede observar que dicha huella plantar tiene una tendencia de pie precavo, vale decir un empeine alto”, además, que “por el ancho de la huella plantar el individuo no utiliza calzados”, deduciendo que “camina en terreno o superficies no uniformes” como rocas, grava y arena, entre otras.

Los investigadores

Vamos a hablar un poco sobre estos expertos Jorge Miranda y Freddy Arce (ingeniero químico). Pertenecen a la Comunidad de la sabiduría ancestral (CSA), una entidad privada que agrupa investigadores de diversas ramas que durante 30 años se dedicaron a "revalorizar el conocimiento heredado por las culturas prehispánicas".

Con esto se está mostrando que hay humanidades más antiguas que la actual que data de dos millones de antigüedad”, dijo Miranda. Con esto notamos que Miranda mucho de paleoantropología no sabe, ya que es materia sabida que hay otras humanidades con más de 2 millones de años de antigüedad.

Los restos más antiguos de integrantes del género Homo tienen unos 2,5 millones de años, por lo que se deduce que es más antiguo. Y obviamente tenemos a los otros géneros parientes, como los austalopitecos. O sea que sí, Miranda, había otras “humanidades” que usted parece no conocer. Otro error es que no conocen las huellas de Laetoli, porque ni las nombran, sólo hablan de unas descubiertas en Egipto de las que todavía no hay material científico.

Pero la huella también fue presentada a la Unidad Nacional de Arqueología de Bolivia, quienes la aceptaron como prueba paleontológica. Y el gobierno de Bolivia la ha declarado “muestra especial” ha ser protegida.

El antropólogo forense de la UNAR, Danilo Villamor (amigo de Arce y miembro de la CSA), y el geólogo Germán Núñez, la evaluaron también. Quienes dijeron que la roca sólida “pertenece a una cadena rocosa de una antigüedad mayor a los 7 millones de años”. Y aclararon que la huella es poco notoria, “su relieve en realidad es menor al centímetro”.

Y cabe destacar esto que dijeron: “Llama mucho nuestra atención la perfección anatómica que presenta esta huella, ya que, entre otras cosas, pudimos observar la posición adelantada que tiene el segundo dedo respecto a los demás, una característica que en términos antropológicos es visible en grupos andinos actuales y de la antigüedad”. O sea, un antropólogo serio que la vio, ya la califica de no antigua.

Dice también “se analizó la posibilidad de que se tratase de una representación "tallada" en la roca, sin embargo, basados en las observaciones respecto a la morfología de la huella, sus proporciones y exactitud anatómica, consideramos que es probable que se trate de una impresión plantar por pisada humana”. No se explican cómo pudo suceder eso, al menos en los medios gráficos.

Contras

Las icnitas o huellas “fósiles” no suele estar solas. Ejemplo uno, ejemplo dos y ejemplo tres. Esta está totalmente sola, no es parte de un rastro que dejó alguien caminando a la orilla de un lago hace millones de años y luego el barro en el cual quedaron las huellas marcadas se solidificó por el sol cálido o por algún evento que calentó el sedimento, y quedó luego solidificado transformándose en roca sedimentaria con el paso de los milenios. Esta huella pareciera ser de alguien que quiso dejar su huella a propósito, no de alguien que iba caminando, ya que es uniforme, no tiene más presión en el talón o en la parte delantera, que es lo que sucede cuando un deja huellas mientras camina por el barro o la arena.

Miren estas huellas de 8000 años de Argentina, y comparen con la de Bolivia, de paso comparen la forma en que se manejan los científicos en la primera noticia, y cómo lo hacen estos expertos en el caso huella del inka.

Esta huella de Bolivia es muy clara, para tener tantos millones de años. Y como dijo el antropólogo forense es la huella de un Homo sapiens. Así que a falta de estudios serios, no se le puede dar credibilidad a este hallazgo, al menos por ahora que tan sólo se aportan un par de fotos como prueba. Es más digna de los fiascos de las supuestas huellas del yeti o el pie grande, que de un yacimiento paleoantropológico.

Todo esto sin tener en cuanta de que las evidencias más antiguas de poblamiento de américa por cualquier hominino es de 14 mil años, como contamos aquí en Mundo Neandertal hace poco.

Publicar un comentario